Jun 222017
 

«La Salada es un lugar que concentra lo bueno y lo malo del gen argentino, un lugar donde la legalidad y la ilegalidad se combinan de una manera muy argentina y muy difícil de explicar, incluso a cualquier persona que no haya recorrido aquel territorio llamado «La Salada». Es un conjunto de 4 grandes ferias, tres que son techadas, la primera se llama Urkupiña, nació  en 1991, la Ocean nació en 1995 y la tercera en llegar es Punta Mogote, la de Castillo, de 1999  y a eso hay que sumarle la enorme cantidad de puestos callejeros que invaden la calle que rodea a los predios techados de La Salada. Es un lugar donde te sorprende todo lo que ves a la madrugada…ver miles de personas comprando en un horario  en el que muchas personas eligen dormir pero que hace mas de dos décadas existe, crece y recién esta revelando su verdadero potencial. Es un lugar clave para el comercio popular de la provincia de Buenos Aires.
Sobre la detención de Jorge Castillo y 30 personas más, hace rato que la justicia viene siguiendo de cerca distintas denuncias con respecto a La Salada, no solo con la feria puntual de Jorge Castillo sino también con otras ferias, incluso las calles aledañas a los grandes predios techados de La Salada. La justicia siempre ha tenido en la mira a la feria pero hasta el momento no había dado grandes pasos. Yo creo que la salada es imposible que existiera y creciera a este nivel si a lo largo de la historia no hubiera contado con complicidades políticas, judiciales y también policiales. A lo largo del libro de investigación que hice pude ir describiendo la trama de complicidades que a veces configuran un mapa de poder bastante variopinto y extraño de contar pero lo cierto es que si creció tanto con todas las polémicas que la rodean es porque se la protegió y mas allá de que es una gran generadora de trabajo de gente que lo necesita, lo cierto es que nació con polémica y se seguirá desarrollando y morirá rodeada de polémica. En el libro de La Salada yo cuento varias historia que creo que describen a la perfección la salada, por ejemplo como la primera habilitación formal  de Jorge Castillo de Punta Mogotes salió de un pago  de una coima en cuotas, cuando se entregó la habilitación, que había pagado, no les permitían trabajar los días que ellos querían trabajar. Jorge Castillo tachó la habilitación con un corrector ortográfico y agregó a mano lo que necesitaba agregar y mando a hacer fotocopias y con esa habilitación precaria y espurias salió a funcionar. Otra anécdota que resumen a La Salada es que el verdadero fundador René Gonzalo Rojas, un boliviano que supo explotar los predios de la feria por primera vez, a finales de los 80, principio de los 90  terminó preso por una causa en la que se lo acusaba justamente de fraude marcario. Él se defendió acusando a la policía, les pedían dinero para extorsionarlo. Finalmente su historia termina con él detenido en la cárcel Federal de Ezeiza y muerto en situaciones bastantes extrañas porque enfrentó la ley de gravedad de una manera muy particular, ya que murió ahorcado de un lugar más bajo que su propia estatura. ¿Lo mataron, se mató? Nunca se supo y así nació La Salada». 

Si querés conocer más detalles de esta realidad, podés leer su libro «La Salada» Ediciones B:

 

giron

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