Jun 272017
 

Messi y su mujer

 

El casamiento de Lionel Messi y Antonella Roccuzzo es -casi sin lugar a dudas- uno de los más importantes y destacados eventos sociales del año.

 

La fiesta tendrá lugar en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, y para que todo sea un éxito se desplegará un importantísimo operativo de seguridad, tanto para los felices novios, como para los famosos invitados y el propio lugar.

 

Por tales motivos, se espera que unos 300 efectivos de distintas fuerzas de seguridad se enacrguen de custodiar del casamiento. El trabajo de esos muchos efectivos comenzará el jueves y cubrirá las adyacencias del hotel City Center, sus alrededores y todos los lugares a los que se trasladen los invitados y los novios.

 

El casino que está dentro del hotel funcionará de manera normal y contará con la seguridad brindada por la empresa que se encarga de esas tareas habitualmente; mientras que también habrá personal privado a modo de refuerzo, contratado especialmente por los organizadores de la fiesta.

 

En la ciudad de Rosario, entre tanto, el operativo estará a cargo de fuerzas provinciales y federales, contando al mismo tiempo con la participación de la Policía de Santa Fe, Brigada Motorizada, Policía Vial, Tropa de Operaciones Especiales e incluso la Gendarmería Nacional.

 

Muchos de los invitados que llegarán desde el exterior aterrizarán en Buenos Aires y desde allí mismo se dirigirán por vía terrestre hasta la ciudad de Rosario.

 

Así mismo, a los que vuelen de manera directa hasta Santa Fe se les asignarán espacios para no mezclarse con el resto del público en la terminal aérea.

 

A todo esto, se suman más complicaciones, ya que para los extranjeros que lleguen como invitados a la fiesta, se organizará un tour por Rosario, celosamente custodiado por las mismas fuerzas de seguridad involucradas.

 

Mientras tanto, allegados directos de la familia y de la organización desmintieron -tajantemente- haber contratado a una empresa se seguridad de origen israelí, tal como se difundió públicamente por estas horas.

 

La mayor preocupación para Messi y su futura esposa es la posible filtración de fotos de la intimidad de la fiesta, algo que -a toda costa- pretenden evitar. Trascendió que a los mozos y trabajadores que presten sus servicios en el hotel se les hará firmar un acuerdo de confidencialidad para que no se filtren esas imágenes.

 

A los invitados no se les quitarán los teléfonos celulares, aunque Messi, Antonella y la organización apelarán a la colaboración y la buena predisposición de todos para evitar que se den a conocer imágenes privadas del festejo.

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.