Ene 192018
 

Esta semana, Kim Kardashian finalmente pudo sostener en sus brazos a su tercer hijo: una niña que se gestó en un vientre sustituto y cuyo nombre por el momento se desconoce. Pero lo que si se sabe, es que Kim entró en una especie de «shopping spree» a la hora de armarle su habitación.

Tal como le ocurrió en Argentina a Luli Salazar a la hora de armar la habitación de su bebita, Matilda, Kim no reparó en gastos y de acuerdo a la revista Closer, invirtió más de 300 mil dólares en cositas para decorarla.

Según el medio, la madre de North y Saint West, fue tildada de “descontrolada” por su esposo, Kanye West, después de ver el dineral que había gastado en juguetes y productos costosos, importados de Italia. De acuerdo a lo publicado luego por el Daily Mail, los artículos incluyen una lujosa cuna de terciopelo de la diseñadora Dolce Notte, así como una cuna pintada a mano, una cuna de seda y un armario y una silla a juego, por los que gastó al menos US$40 mil en total. Además, habría comprado juguetes de diseñadores y diamantes incrustados para su niña. “Kim también compró algunos de los juguetes más caros del mundo para su bebé recién nacido, incluido un caballo mecedor cubierto por Swarovski de US$ 137 mil, un oso de peluche Steiff Louis Vuitton de US$170 mil y un muñeco de oro sólido Suommo Dodo de edición limitada que cuesta US$ 96 mil», le dijo una fuente.

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.