Ene 252018
 

Todos los días estamos expuestos a diferentes alimentos u objetos que pueden llegar a terminar en nuestras vías respiratorias, obstruyéndolas y generando un atragantamiento, que puede ser considerado leve o grave según su nivel. Si la persona puede hablar, hacer ruidos o toser el atragantamiento es considerado leve, mientras que si esto no ocurre, se considera grave.

Los atragantamientos pueden llegar a ser muy graves, ya que si el cerebro permanece sin óxigeno durante más de cuatro minutos, puede llegar a producirse un daño cerebral e, incluso, la muerte. 

En el caso de presentarse un atragantamiento, es importante seguir una serie de procedimientos que podrían salvarle la vida al sujeto en cuestión. La doctora Valeria El Haj, directora médica del Vittal, sugiere realizar inmediatamente la maniobra de Heimlich, que comprende las siguientes acciones:

  • Pararse detrás del paciente y rodearlo con los dos brazos.
  • Formar un puño con una mano, por la parte del pulgar y colocarlo por encima del ombligo y debajo de las costillas.
  • Con la otra mano, agarrar el puño y realizar compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro hasta que le objeto salga expulsado y la persona pueda respirar, toser, hablar, o deje de responder.

Por otro lado, El Haj plantea que si el paciente pierde el conocimiento, hay que acostarlo, realizar reanimación cardiopulmonar, y llamar rápidamente al servicio de emergencias solicitando ayuda.

Por último, la doctora recomiendo que si se trata de una embarazada o alguien de gran contextura, se deben hacer compresiones torácicas en lugar de abdominales, rodeando al paciente por las axilas y colocando las manos en la mitad inferior del esternón, tirando hacia atrás.

 

 

La Dra. El Haj también explica que, si el paciente es menor de un año, es necesario colocarlo boca abajo en el antebrazo y sostenerle la cabeza, dándole 5 palmadas con la base de la otra mano, entre los omóplatos. Si el objeto no sale tras las 5 palmadas, se debe poner boca arriba al lactante y realizar 5 compresiones torácicas con los 2 dedos en la mitad inferior del esternón, repitiendo 5 palmadas y 5 compresiones hasta que el niño respire, tosa o llore. Además, resalta la importancia de llamar al servicio de emergencias médicas de inmediato.

 

 

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.