Abr 272018
 

Un maestro que vive en una región rica al norte de Rabat, la capital marroquí decidió ir al urólogo por una dolencia testicular similar a la varicela.

Fue allí donde su vida cambió para siempre al enterarse que ninguno de los 9 chicos que tuvo su esposa eran suyos, ya que era estéril. Por supuesto, lo primero que pidió fue el divorcio y desentenderse de la tutela de los chicos.

 

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