Ago 122018
 

@RFilighera

Desde que el mundo es mundo se habla de los permanentes estados de crisis de la actividad teatral. Sin embargo, la escena mundial mantuvo viva la llama, aún en los momentos de mayor incertidumbre, como en aquella Europa de la segunda posguerra, acuciada por la destrucción, la hambruna y la falta de recursos. Como aquí, en los terribles años de la última dictadura militar, en donde la cultura y el teatro, entre otras actividades,fueron blanco de durísima represión. Cabe recordar, los incendios provocados por el terrorismo de estado a salas como el teatro Picadero, actores secuestrados y muchos de ellos desaparecidos y una galería de artistas prohibidos (actores, músicos y cantantes) trabajando en sótanos con amenazas de muerte y presiones de grupos parapoliciales hacia esos propios ámbitos.

En la actualidad, el principal efecto devastador tiene que ver como en aquellos años 90 y 2001: proyectos financieros que lesionan con gravedad las economías hogareñas: inflación cada vez más creciente, tarifazos, corrida cambiaria y dolar en ascenso. A todo esto se suma descuentos o quita de subsidios a la actividad cultural y a las salas oficiales. En definitiva, un cóctel macabro. No obstante, el teatro comercial sigue generando “tanques” comerciales como ”Sugar” , “Siddartha” y “Sunset Boulevard”. Sin embargo, ahí también la crisis se hizo notar con menos concurrencia de espectadores. En el presente informe especial, con datos y estadísticas se reseña un cuadro de situación a través del testimonio de representantes de la producción, entidades del teatro y del ámbito de la actuación. ¿Estaremos yendo hacia la prédica y escuela de aquel gran director polaco Jerry Grotowski, “Un teatro pobre para un país pobre”? Las condiciones parecen estar dadas. Dependerá, en definitiva, de la conciencia social que se quiera aplicar en episodios de estas características.

Pepe Soriano: “Nos estamos quedando sin grandes obras”

“Un país crece con educación y con cultura. El negocio siempre va a constituirse en otra cosa. La gente cuando a se traslada a Roma y observa el Coliseo, no lo observa como un monumento forrado en dólares sino como aquella construcción realizada por las manos de los artesanos que vivían en ese entonces. De la misma manera que si nos trasladamos a Egipto, la India o Rusia, estamos ante la presencia de los orígenes de la cultura. El ser humano, reitero, crece y progresa con educación y con cultura. Caso contrario, se puede ser rico y conocer todo esto pero estamos ante la presencia de otro tema”.

En los últimos dos años cerraron salas emblemáticas como “El buho”

De esta manera, Pepe Soriano se introducía en la dinámica de la proyección artística entre hecho cultural y negocio, puntualmente. “Por un lado, hay que remarcar la baja de espectadores, en la presente temporada de manera muy notoria, del 27 por ciento. Por otra parte, la escasez  de dinero circulante determina que a las provincias se les presenta muy difícil llevar producciones porque, desde el costo de los pasajes hasta el pago luz, gas y alojamientos se fue por las nubes. En tanto, el teatro independiente tiene en Buenos Aires alrededor de 200 salas y tienen que hacer 3 o 4 espectáculos por día y , en este sentido, cabe señalar que los actores de cada propuesta trabajan un sólo dia a la semana. Uno siempre dijo que en lo cuantitativo estaba lo cualitativo, en consecuencia, con esta dinámica se resiente la calidad. Por lo tanto, no es posible creer que un actor se hace de la nada. Se hace con el oficio, el tiempo, el estudio y el aprendizaje. Un actor para formarse necesita, a mi modesto entender, entre 20 y 25 años. Todos los días, sin embargo, surgen nuevos intérpretes pero esto se presenta, en términos tan perentorios, más como una suerte de entretenimiento personal que como una profesión acabada”.

Soriano sostiene también que “esto trajo, en consecuencia, que no haya demasiada obras que superen un elenco de 5 intérpretes. Y al empresario, le cuesta sobremanera superar esta marca de población artística sobre un escenario. Esto significa que nos estamos quedando si grandes obras, sin los grandes clásicos. Y esto, inevitablemente, tiende a reducir la capacidad intelectual del espectador. La gente, cada vez más, se conforma con menos. Esto está marcando un descenso, cada vez más peligroso”.

Pepe Soriano

 

Sebastián Blutrach, presidente de Asociación Argentina De Empresarios Teatrales (AADET): “Me preocupa mucho la próxima temporada de verano”. 

En su doble función de director general del Teatro Picadero y presidente de Asociación Argentina de Empresarios Teatrales, Sebastián Blutrach, reflexionó sobre el tema que nos ocupa: “El año pasado hubo muy mal primer trimestre y una recomposición de taquilla a partir de abril. Guillermo Francella, Adrián Suar, Flavio Mendoza, Midachi, Les Luthiers, Ricardo Darín. Una acumulación importante de figuras que no es habitual en la cartelera porteña. Aunque, en el balance, no crecimos tanto, como se pensaba, con estas primeras figuras. En lo que respecta a este año, en Mar del Plata se creció bastante en función de lo que ocurrió en 2017 ya que se contó con valiosas promociones que instaló el gobierno de la provincia de Buenos Aires. En tanto, en Capital, a partir de abril-mayo todo lo que estuvo referido al dólar y la corrida cambiaria generó una caída bastante contundente.En junio, a modo de ejemplo, la caída fue del 27 por ciento en cantidad de espectadores y ha sido bastante dura”.

En los últimos dos años cerraron salas emblemáticas como “Luisa Vehil”

 

En cuanto a las vacaciones de invierno agregó: “Con respecto al año pasado, en función de la presente temporada, cayó un 5 por ciento el teatro infantil y el teatro adulto tuvo, en tanto, en 2018, una caída del 15 por ciento. En consecuencia, el teatro es hipersensible al consumo. Cuando cae el consumo, el teatro se convierte en un bien no prioritario y nuestra actividad se resiente de manera muy potente. Sobe todo, cuando se vienen dando caídas tan fuertes como en estos últimos tres meses. Uno puede producir una obra de teatro y es lo que cuesta, en definitiva, peso más, peso menos, un departamento. Pero si no viene público, no vale nada. Esto nos lleva a que cuando tenemos que hacer una gran inversión en un proyecto de gran enjundia, lo dejamos para cuando se tenga una etapa económica de mayor previsibilidad. Te soy honesto, lo que más preocupa es lo que se viene y en la posibilidad de volver a tener una temporada de verano complicada”.

Sebastián Blutrach (Presidente de ADDET)

 

Aldo Funes (Productor): “Hay que aplicar nuestro máximo ingenio”

El productor de “Mi esposa se llama Mauricio” y otros éxitos entiende: “Cuando se producen etapas de recesión económica, lo primero que la gente elimina de su agenda habitual son las salidas, el teatro y las cenas en restaurantes. En consecuencia, el teatro, en todas sus manifestaciones, sufre con creces esta circunstancia y, ante este panorama, debemos aplicar nuestro máximo ingenio para solventar con ahinco la tempestad y salir adelante con propuestas que nos generen réditos. Plasmar éxitos de calidad, buen gusto y sensibilidad en un escenario es difícil y convocar importante cantidad de público, es una tarea más compleja aún”.

En los últimos dos años cerraron salas emblemáticas como “Pata de Ganso”

En función de aplicar estrategias para las sociedades que, como la nuestra, se encuentran en proceso de dificultad económica, Funes destacó: “A mí lo que me interesa es poder tener la sala llena, apostar a la mayor cantidad de espectadores y ubicar un costo de localidades que se torne accesible para los sectores de menos recursos. Y, de esta manera, salimos al mercado para luchar por esta propuesta. A partir de estar instalada, aplicamos una buena tarea de marketing y no nos hemos equivocado, en este sentido. Lo que estamos ofreciendo actualmente y que ya la hemos hecho antes, es ofrecer un emprendimiento de primera magnitud con un elenco de muy dúctil para la comedia”.

En los últimos dos años cerraron salas emblemáticas como “El Kafka”

A modo de replantear caminos, el productor señaló: “Lo que no se debe hacer bajo ningún motivo es que con el argumento de bajar costos se apele a productos de menor calidad y contar con intérpretes que no tenga experiencia en los escenarios. Este es, a mi modesto entender, un error del que difícilmente se pueda volver. Es lo que busca, en definitiva, cualquier tipo de consumidor: poder adquirir el mejor producto y de manera más accesible”. La mano creativa de Funes llevó adelante en esta temporada un criterio similar al que realizó hace dos temporadas: “El importe de la localidad es de 299 pesos, a cada espectador le devolvemos un peso y le regalamos un caramelo. Tenemos un espectáculo que va a gratificar al espectador porque la risa nos instala en otra dimensión, nos ayuda, también a pensar, y es particularmente sanadora”.

A modo de reflexión final, Aldo Funes puntualizó: “Yo quiero que todo el mundo vea teatro como una forma de oponerse a las constantes crisis que nos aquejan de manera permanente”.

Aldo Funes (Productor)

La sala del Alvear: ¿El abandono total?

La emblemática sala del Teatro Alvear permanece cerrada desde mayo de 2014. Ha sido una fuente de trabajo impresionante que, a través de los años, se erigió en un ámbito de propuestas escénicas de primera magnitud. Actualmente, se encuentra tapiado y refleja, desde el exterior, el particular abandono que en su momento tuvo la postal del Albergue Warnes. Su vereda sirve en la actualidad de refugio para indigentes, una postal que duele desde todo punto de vista.

El Antes de una sala de lujo para nuestra ciudad que cuenta con representaciones históricas para el teatro argentino

Para todos aquellas personas que experimentan la difícil encrucijada que es estar en situación de calle y por lo que representó un ámbito de nuestra cultura de esa magnitud. Cabe señalar que el último funcionario en anunciar su reapertura fue Ángel Mahler, el anterior ministro de Cultura porteño, quién había marcado la fecha de 18 mayo de 2018. Obviamente, esto nunca ocurrió. Por otra parte, recientemente, Jorge Telerman, director del Complejo Teatral de Buenos Aires, aseveró: “El Alvear no tiene fecha de reapertura porque nunca empezaron las obras”. Acto seguido, sentenció: “El Alvear no se venderá, sea como fuera no se venderá”.

El después. Ahora su fachada sirve de refugio para gente en situación de calle

 

Liliana Weimer, presidenta de Asociación Argentina de Teatro Independiente (ARTEI): “Se corre el riesgo de que varias salas cierren definitivamente”

Liliana Weimer, en su carácter de presidenta de Artei (Asociación Argentina de Teatro Independiente), entiende: “El panorama que vive esta corriente teatral no escapa de la situación general que atraviesa el país. Si tenemos una baja de consumo en salud, en alimentación y en otros sectores que denominamos básicos, es lógico que la presencia de espectadores en los teatros se encuentre en picada también. Por otra parte, las salas de teatro independiente viven con mucha preocupación el problema de los tarifazos y también, para varios, la suba de alquileres. Además, nosotros trabajamos con las leyes de Proteatro y del Instituto Nacional de Teatro (subvenciones) y con el 30 por ciento de la recaudación de boletería. Nos hacemos cargo de muchos gastos y debemos cumplir, por otra parte, por las subvenciones apuntadas, con un mínimo de funciones al año. A modo de anécdota, podemos señalar que se trata de subsidios que llegan tarde y hasta un año después con montos totalmente desactualizados. La sala La Ranchería ya definió que entre octubre y diciembre no va a realizar funciones debido que no cobran a tiempo estos subsidios y no pueden ni quieren seguir embargándose”. Acto seguido Weimar admitió: “Se llevó a cabo un relevamiento a través de nuestra entidad que aglutina 96 salas, que puntualizó un promedio de una baja este año de 32,5 por ciento de público. Además, nosotros venimos manteniendo el mismo importe de entradas que las del año pasado. Hacemos, eso sí, promociones. En la movida de ‘julio devaluado’ pusimos las localidades a 150 pesos y hemos tenido que dejar de depender de trabajadores que nos daban una mano en otros terrenos, a modo de ejemplo: la boletería”.

Liliana Weimer – Presidenta de ARTEI

Liliana, ante nuestra consulta, afirmó: “Siempre queremos seguir peleando y mantener espacios que nos permiten expresarnos culturalmente con diversas propuestas. Ahora bien, si continuamos con esta incertidumbre no se descarta que muchas salas bajen, definitivamente, la persiana. Tanto en ciudad como en Nación, estamos ante un pedido de informe de emergencia. El teatro independiente siempre fue una actividad no redituable, sin embargo, ahora entramos en un cuadro de situación como es una ascendente inflación y que se torna cada vez más grave”.

El teatro Alvear, abandonado (Diario Crónica - Pablo Villán)

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