Oct 142018
 

@AlessAgus

Un chico de Rafael Calzada cuya madre lo trajo al mundo en el sillón de su casa actualmente es uno de los cantautores más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras. Para mantener los pies en la tierra, se mudó a una casa autosustentable entre las sierras cordobesas, con una huerta orgánica de la cual se alimenta. Padre de Agueda, Fermín y Aurelia, Axel reveló parte de su mundo privado en diálogo con DiarioShow.com.

-¿Qué actividades hacés fuera de lo laboral?

-Cuando estoy en mi casa de montaña tallo madera a mano y con eso hago mates, bowls, cucharas, accesorios, y después los regalo.

¿Y qué te pasa cuando volvés al caos de la ciudad?

-Pongo un pie y en dos, tres días ya estoy acelerado de nuevo. Hay un ritmo medio imparable y después de tres años de vivir en Traslasierra, me pasa que llego y quiero coordinar todas las notas o cosas que tengo que hacer en un solo día para irme de nuevo. De hecho hace poco, cuando terminamos de grabar “La voz”, agarré mi camioneta, a mi primo y un mate y manejé 8 horas y media con tal de estar un rato en la montaña y con mis hijos. Al día siguiente volví y así estoy siempre.

Axel (Pablo Villan/Crónica)

-¿Cómo te organizás?

-Cuesta mucho. Me vuelvo medio loco, ‘risas’ . El año pasado pensé en comprarme un helicóptero para trasladarme y lo digo muy en serio. Voy y vengo todo el tiempo, porque estoy con banda de laburo, lo que es una bendición por un lado y uno lo agradece siempre, pero por el otro, tengo poco tiempo con mi familia y se superponen muchos proyectos.

-Describinos tu casa de montaña

-Es orgánica y tenemos una huerta enorme, con mis hijos comemos de las cosechas que sacamos de ahí y el agua de lluvia la usamos para regar la tierra y los frutales. Hacemos dulces, entre tantas cosas, y me encanta. Voy a ferias que están tapadas de gente y me tiro una mantita con los chicos y me quedo ahí, soy uno más y creo que la gente me quiere por eso.

Axel  (Pablo Villan/Crónica)

-¿Y tus hijos, cómo están?

-Gracias a Dios sanos y vitales. Águeda, Fermín y Aurelia son mi sol. Agui tiene 8 años y ya tiene dotes musicales. Agarra el piano y se pone a tocar melodías que son muy lindas y la acompaño; incluso cantamos juntos. A los tres los mando al colegio de pedagogía Waldorf y les dan mucho de instrumentos y música, están todo el día tocando la flauta, por citar un ejemplo.

-¿Cómo evolucionó el síndrome de Águeda?

-En su momento pensaba que se podía morir, fue muy feo. Pasa que todos creíamos que tenía el síndrome de Kawasaki (N de la R: enfermedad infantil poco común, que hace que se inflamen las paredes de los vasos sanguíneos) y después de muchos estudios, saltó que sólo tenía una mononucleosis mal diagnosticada y por ende, mal medicada. Eso provocó que erupcione el cuadro y ahí se pensó lo peor. Pero para tener ese síndrome los síntomas son de insuficiencia cardíaca, inflamación de los vasos, no podés hacer deportes, necesitás dietas especiales y mi hija estaba bien, no le pasaba nada de eso. Incluso me lo decían las médicas cuando realizábamos electrocardiogramas casi cada media hora, “quedate tranquilo, no tiene esa enfermedad”. Ahora está sana.

-¿Tendrías un cuarto hijo?

-No, así estoy muy bien. Siento que es tiempo de viajar, disfrutar y trabajar. Ya tres es suficiente, igual será lo que Dios disponga y siempre es bienvenido.

Axel (Instagram)

-¿Estás con nuevos proyectos?

-Sí. Saqué un nuevo tema que presenté en el Gran Rex el 28 de septiembre. Es una canción que me da orgullo haber escrito y tiene una temática social que toca a todos, desde un chiquito hasta un grande.

-¿Qué te genera tener tantos fans hombres?

-Me gusta porque se rompe el prejuicio de la sociedad machista que tenemos, de que el concepto “romántico” sólo es para la mujer. Eso es una tontería con mayúsculas. El hombre no deja de ser hombre por ser romántico.

¿Cómo equilibrás la demanda laboral con tus momentos con los nenes?

-Son chiquitos y la tecnología nos ayuda bastante a estar cerca, pero claramente no es lo mismo que la presencia y tenerlos conmigo. A veces me pasan factura por eso ‘risas’. Hago lo que puedo.

Axel (Instagram)

-¿Y el no estar 24 horas te genera culpa?

-Sí. Soy muy culposo con eso y todo, siempre. Por ejemplo, no sé decir que no a nada, siempre estoy como “uy, pero le fallé a tal por acá y a este por allá”. Cuando salimos de Telefé hay como 200 fans en la puerta y capaz me saco fotos con 180 porque no llego y pienso “qué mal, dejé a veinte a los que no pude darles bola” y me queda maquinando la cabeza con esos detalles.

-¿Hiciste terapia alguna vez?

-No, nunca en la vida, ni tampoco sentí la necesidad porque no quiero arreglar algo que todavía no está roto. Me pasaron muchas cosas con mi hija y mi papá, pero no necesité canalizarlo con un profesional por el momento. Hago resiliencia todo el tiempo y la música me ayudó mucho en mi vida para sanar, componer me permitió sacar varias cosas para afuera.

Axel, íntimo. (Pablo Villan/Crónica)

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