Oct 182018
 

En 2007, después de dos años de amor intenso, Lorena Ceriscioli y Tomás Costantini se casaron. Ambos se mostraban felices y muy enamorados, incluso soñaban con agrandar la familia en breve. Juntos fundaron una agencia de modelos a la que le iba muy bien y todo parecía color de rosas… pero un año después, todo cambió.

Según el relato de la modelo en esa época, de la noche a la mañana Tomás le dijo que necesitaba un tiempo y se fue de la casa que compartían. «Desapareció, no sabía nada de él y encima teniamos la agencia juntos. 15 días más tarde aparece y me ofrece plata para hacer el divorcio rápido pero yo no entendía nada».

Ahí comenzó una batalla legal interminable: en esa época, la ley exigía al menos dos años de matrimonio para poder pedir el divorcio y ellos no estaban en fecha. Para colmo, Cericioli fue desalojada por escribano del departamento que ocupaban.

Tres años le costó a Ceriscioli que la justicia le diera la razón pero Costantini apeló y todo se demoró.Eso fue en 2011 y recién dos años más tarde, las partes llegaron a un acuerdo que les permitió concretar el divorcio.

Lo más curioso de todo esto es que el joven empresario empezó a noviar al poco tiempo con Jimena Campisi. Ella quedó embarazada y antes de dar a luz, sufrió la misma jugada. Ahora, ella batalla por conseguir la cuota alimentaria para el hijo que tienen en común.

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