Oct 212018
 

@LuisVenturaSoy

En el universo insondable de una persona, las emociones tienen sus espacios y también movilizan. Nadie como Mirtha Legrand para saber lo televisivas que son las lágrimas a la hora de medir el rating. Y para una actriz con una gran trayectoria como la de “Chiquita”, el llanto como la alegría son monedas corrientes de expresión para quienes interpretan o encarnan situaciones direccionadas.

Una vez más, cuando Mirtha no logra expresar con palabras lo que desea plantear desde la comunicación verbal, la lágrima se convierte en su herramienta de rating. Conocedora como pocas de lo que son las mediciones de rating, la diva sabe que sus números de teleaudiencia no son los ideales y en la guerra por el rating sabe muy bien que un llanto sentido cotiza siempre en alza a la hora de los números.

El llanto de Mirtha levantó el rating.
Mirtha Legrand. 

En la semana pasada, “la Chiqui” vio que los 6 puntos de rating ante el “PH” de Andy Kusnetzoff, el sábado 13, no eran los ideales y había que meterles pimienta y emoción para su almuerzo del día siguiente, domingo 14, que con sus lágrimas midió 8. Es decir, dos más que el día anterior.

Si esto lo llevamos al mundo aritmético, la ecuación que se nos ocurre sería algo así como a 5 lágrimas por programa, 2 puntos más de rating. Lo que equivale a decir que 200.000 personas más se sumaron al reproche y a la devolución lacrimógena de Mirtha, que reaccionó con relación a quienes reflotaron aquella vieja versión que la vincularon al campeonísimo Carlos Monzón, como también a los rumores que hablaron que ella y Silvia no son hermanas gemelas.



Ninguna de las dos historias son nuevas, porque ya se habían dicho y publicado sin ser confirmadas ni desmentidas en sus momentos y años idos. Pero en el caso del tema de Monzón, Mirtha se ofuscó y sostuvo que llevaría a Tribunales a quien había osado volverlas a recordar, sobre algo que ella nunca quiso clarificar.

En el caso de las edades de las hermanas Legrand, al percibir que su advertencia judicial no había surtido efecto, tildó de malvada la versión de quienes osaron sugerir que ellas no son hermanas gemelas y el llanto incontenible se hizo bien televisivo y le sirvió para que una mujer que es récord mundial de horas televisadas volviera a reinventarse en lo que es una verdadera competencia de pantalla. Mirtha siempre se renueva y su vigencia no tiene límites. Te lo digo yo.

El llanto de Mirtha levantó el rating (Hernán Nersesian/Crónica)

NOTA COMPLETA

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