Oct 272018
 

@AlessAgus

“Dale que ya llega Abel” repetían los fanáticos del cantautor, que largó el show a las 21hs como estaba previsto. Mientras todos preparaban las cámaras para filmar el concierto de su ídolo, el Estadio Obras Sanitarias lucía un paisaje de euforia, alegría y buena onda.

«A menudo despierto y no encuentro el sentido, aunque siempre me siento tan feliz de estar vivo”, fueron las primeras palabras que dieron comienzo al show y se largó uno de los hits de Abel Pintos, “De solo vivir”, que fue acompañado con los cantos al unísono de su público y el soporte de los músicos que le dieron un condimento muy especial a la noche por su profesionalismo.

En un extenso recorrido de 38 temas de los diferentes discos, Abel dejó todo arriba del escenario y no le quedó nada por hacer. Canto, bailó, saltó, tocó la guitarra, se cambió de vestuario y disfrutó más que nunca con toda su gente, pese a pedirle al público que por “órdenes de la Municipalidad” no griten tanto, dado que el sonido tenía un límite autorizado para el espectáculo.

 

“Me da mucha vergüenza tener que decirlo, se el esfuerzo que hacen todos por venir hasta aca, pero pedimos colaboración”, afirmó el cantante, quien recibió la respuesta inmediata de su gente que lo ayudó con su petición.

Una tribuna que recorría el semicírculo del estadio y un enorme pogo abajo se encendieron con los singles del cantautor que luego recorrió éxitos como: “Pájaro Cantor”, “Bella flor”, “Como te extraño” y “Mariposa”, entre otras. Abel abarcó un repertorio amplio con gran variedad de estilos y generó diversos climas en el lugar, dado que interpretó desde canciones románticas, hasta algunas más folclóricas en la mitad del show, otras rockeras, hacia el final algunas más bailables como “Cumbia” y remató con temas comerciales como: “Aquí te espero”, “Yo ya estuve aquí”, “No me olvides” y “Motivos”.

Puro talento. (Foto: Jonatan Moreno/Crónica).

Luego de transitar por varias letras que marcaron su vida, el cantante se quebró de emoción, durante 5 minutos se escuchaban cantos del estilo “Te amo Abel”, “Gracias por tu entrega” y a la par que Pintos se estabilizaba, sus fanáticos lo aplaudían cada vez más fuerte.

Luego del contexto emotivo invitó a cantar a Andrés Giménez, vocalista del grupo “Animal”. “Lo mejor que te puede pasar como músico es cantar con un hermano”, expresó Pintos y ambos dejaron el corazón con “Zamba para olvidar”.

Hacía el final, llegaba la número 34: “Oncemil” y con este tema de taquilla, Abel se fue despidiendo. “Asumiéndome un caso perdido” fue la última frase que dijo mientras las luces se apagaban y el escenario quedaba a oscuras. “Una más y no pedimos más”, “Volvé Abel”, “No nos vamos nada”, se escuchaba desde la tribuna y se largaron los bises: “El adivino”, “Sin principio ni final” y “La llave”. Pese a un cansancio vocal notorio Pintos dejó todo hasta último momento. Pidió silencio, extendió la mano apuntando al cielo y dijo: “Que Dios y la virgen los proteja y sino creen en ellos, que la suerte y el éxito los acompañe, porque hoy vinieron hasta acá para verme y deseo que todos regresen bien a sus casas. Son lo máximo, esperamos tenerlos muchos años acá con nosotros”.

Así introdujo el último tema de su noche que subraya su filosofía de vida: “Dios”.

Abel, en acción. (Foto: Jonatan Moreno/Crónica).

NOTA COMPLETA

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