Dic 052018
 

Por Viviana Romano

El lunes celebró los 49. Dos días antes, finalizó las grabaciones de “100 días para enamorarse” y las emociones de Nancy Dupláa están a flor de piel. No lo puede evitar y su voz cambia, se debilita cuando hace un repaso de todo lo que vivió este año. No es poco para una actriz que ama la televisión, porque en cada regreso, con pausas en el medio, pone lo mejor para llegar al público. Y en general, lo ha logrado, admite.

Esta tira me llegó al corazón. Terminar un ciclo así es avasallante, quedé como rota. Estoy agotada, pero descomprimí porque el laburo es estresante, de mucha presión y muchas horas. Necesitaba parar y descansar. De modo que hay en mí una mezcla de sensaciones”.

-Lo último que habías hecho fue “La Leona”. ¿Por qué no volviste antes?

-Recibí algún llamadito, pero soy bastante especial en las elecciones, la tele es como una casa para mí, le conozco el ritmo, lo sé hacer y sé el ritual que obliga la tira, pero no apareció nada que me conmueva. “La Leona” fue un proyecto que hicimos con Pablo desde la base; pero “100 días” fue otra cosa. El público se involucró con los perfiles de los personajes. Nos acompañó, participó, se sentían identificados. Contamos desde lo lúdico temas profundos que tocaron la fibra de mucha gente. Aunque otros no aceptaron; lo vibré en la calle.

-Esta ficción fue la que batió en el rating a Tinelli. ¿El público se cansó del show?

-Sí, y se comprometió con nuestra novela, se sentía parte, el programa de Tinelli comenzó un tiempo después y el público cautivo no se fue. Tinelli ofrece un show con baile y quilombos entre ellos, es un estilo y todavía hay gente que se copa con eso, pero este año a la hora de elegir, la mayoría se quedó con la comedia.

El elenco de 100 días. 

-El 12 de diciembre, con 125 capítulos al aire, la historia dice adiós. ¿Te gustó el final?

-(Se ríe y suspira) Sí -duda un poquito-. No deja de ser un final convencional que en general es el que espera la gente, por decirlo de alguna manera. En el contenido hubo de todo. Parejas que se separaron con sus incomodidades, otras que se reencontraron, el amor siempre estuvo.

Más amigas

-¿Creció tu relación con Carla Peterson?

-Sí, completamente. Hacía 20 años que no la veía, habíamos hecho “Montaña rusa” y pasamos momentos muy lindos, siempre recuerdo cuando grabamos en Bariloche. Después perdimos el contacto, la encontré de casualidad cuando estaba embarazada, pero siento que tuvimos onda desde aquella época. Y a la hora de grabar, tuvimos que ser consecuentes con la historia, arrancar como íntimas, elaboramos el vínculo y empatizamos enseguida, supimos cómo contarlo y la diaria nos unió mucho más que la ficción. A Carla la quiero, la extraño, nos contábamos cosas, íbamos a comer y nació una cercanía muy linda. Somos distintas y tenemos energías distintas, pero algo (lo remarca) nos acercó. Nos acercó fuerte.

-¿Cómo fue transitar la transformación del personaje de Maite Lanata?

-Sebastián Ortega captó una realidad que está presente en nuestra sociedad y es la identidad de género; fue un tema muy acertado de tocar. Sé que hubo miedo y dudas de parte de los autores, pero cuando el personaje de Maite me dijo “no me siento una mujer, me siento un varón”, fue increíble, ¡uff!

Año más, año menos

-¿Se sienten los 49?

-La verdad, no me doy cuenta la edad que tengo. A veces me siento de 25, me siento relajada y acepto lo que el paso del tiempo genera; estoy fuerte por dentro como mamá y mujer con mis hijos, Lucas (18), Morena (15) y Julián (8). Nos sabemos escuchar.

-¿Es difícil ser la mujer de un galán como Pablo Echarri?

-No, Pablo es una persona derecha, especial, con valores y una lealtad enorme. Él me ubicó en un lugar de mucha tranquilidad como pareja. Tiene sus complejidades, pero no se estanca en sus cosas malas.

-¿Se te ocurrió fantasear que puede dejarte por una de 30?

-Si eso sucede, es porque lo nuestro no tenía que ser. Y si sucede, tal vez es por anuencia de los dos y decimos: “hasta acá llegamos”. El engaño es otra cosa, pero no tengo esos miedos, tengo otros, tal vez que se vaya con una de 50 (se ríe). Hay que tener cuidado con las de 50.

Nancy y Pablo Echarri

-¿Qué opinás del poliamor?

-Si están de acuerdo los dos, está bien. Es realmente una evolución. No voy declarar acerca de mis elecciones, no te lo voy a confesar… Pero estoy de acuerdo con las parejas que lo hacen.

-¿Seguís sólida y fuerte para bancar las críticas por ser K?

-No es soberbia, es convicción, pero no me importa nada. Trabajo para ser fuerte y ser consecuente con mis elecciones. Eso me hace fuerte, aunque no lo parezca. No me engancho con nada, ni leo nada.

-¿Cristina se presenta como candidata el año que viene?

-No lo sé. Tampoco creo en las encuestas, representan a una porción de la sociedad, pero sé que es la única que nos puede sacar de todo esto.

La superfinal

 En los últimos días, hubo dos temas excluyentes para la opinión pública: la escandalosa superfinal de la Copa Libertadores y el G20 llevado a cabo en Buenos Aires. Al respecto, Nancy opinó: “Jajajaa, lo de la Libertadores es vergonzoso. ¡Un papelón mundial! Son los dos cuadros más convocantes Boca y River y me pregunto: ´¿qué habrá detrás de todo esto?´. No entiendo por qué no se puede solucionar, es más, pienso que se debería tomar una decisión drástica: que le saquen los puntos a los dos equipos y los eliminen. ¡Y ya está! Los que están detrás de esta basura tienen que caer de a uno y limpiar de una vez por todas el fútbol argentino. Unos pocos pelotudos arruinaron todo, la alegría y la esperanza. La gente fue, pagó su entrada, esperó horas en la cancha. Es realmente, lamentable. Me da mucha bronca”.

Sobre la cumbre de jefes de estado, la actriz puntualizó: “No sé… Hay mucha hipocresía, vallaron no sé cuántas zonas para que la gente no se acerque, vivimos en una especie de corralito; escuché cantidad de locuras para que nadie salga ni haga quilombo”.

Cuando se le apunta que para el exterior fue un evento exitoso y prolijo, la actriz señala: “Sí, porque se dan la mano entre ellos, hacen sus propios negocios, les chupan las medias a los que ayudaron al gobierno y bla, bla, bla… Y la verdad, no pasó nada determinante. Nos volvimos a mostrar como una república de rodillas con deudas y sometimiento. Es lastimoso”. 

Nancy Dupláa (Fernando Pérez Re/Crónica)

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