Feb 112019
 

Las autoridades británicas informaron el 3 de febrero que encontraron en el fondo del Canal de la Mancha restos del avión en el que viajaba el futbolista argentino Emiliano Sala. El buque Morven encontró restos de la aeronave, hundidos a 63 metros de profundidad y a cuarenta kilómetros de la Isla de Guernsey, en las cercanías del faro de Casquets, sitio donde tuvo por última vez contacto con el radar antes de desaparecer. Mediante un robot sumergible se identificó el número de registro. Luego fue despachada la nave Geo Ocean III por la Air Accidents Investigation Branch (AAIB), agencia que confirmó que pudieron sacar un cuerpo hallado dentro del avión y que las condiciones meteorológicas impedían cualquier intento por sacar el Piper PA-46 Malibu completo.

El 7 de febrero, el equipo forense que trabajó sobre el cuerpo que fue hallado en la aeronave en la que viajaba el jugador confirmó que correspondía al del futbolista argentino.

La autopsia reveló que el impacto de la avioneta en el mar causó al jugador de fútbol “lesiones en la cabeza y el tronco”. 

La oficina británica encargada de los accidentes aéreos, AAIB, aseguró que la causa del accidente podría tardar entre 6 a un año: “Desafortunadamente, los intentos de recuperar los restos de la aeronave no tuvieron éxito antes de que las malas condiciones meteorológicas obligaran a detener las operaciones. El pronóstico del tiempo para el futuro previsible es deficiente y, por lo tanto, se tomó la difícil decisión de finalizar la operación

La esposa del piloto, David Ibbotson, pidió en “Good morning Britain”: “Queremos que bajen y miren bien por última vez. Sé que las condiciones no son las mejores y que es un mar peligroso, pero queremos saber que lo intentaron por última vez. Encontrarlo nos volvería a unir como familia, podríamos ir a visitarlo y saber que está ahí”.

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