Feb 122019
 

– Beber al menos dos litros de agua diariamente, incluso entre comidas y a sorbos pequeños.

-Acompañar, siempre las comidas con verduras.

-Optar por los alimentos crudos porque, además de ayudar a quemar calorías, sacian más.

-Olvidar las comidas fritas y cocinar al vapor, a la plancha o en el microondas.

-Comer despacito y masticar cada bocado.

-Cuando «ataca el hambre», tener a mano frutas de estación.

-Desterrar las carnes saladas, curadas o ahumadas, los embutidos, quesos salados, el pan y las galletitas con sal, las bebidas gaseosas y los condimentos como mostaza, mayonesa, salsa golf y ketchup.

-Practicar diariamente alguna actividad física.

-Desarrollar una dieta variada y equilibrada, sin abusar de los alimentos hipercáloricos e insanos.

-Tomar conciencia que el proceso es lento. Las dietas rápidas que prometen la pérdida de muchos kilos a la semana, con el tiempo producen problemas de salud y suelen recuperarse los kilos perdidos.

-Evitar las grandes cantidades de sal.

-Para condimentar las comidas, optar por el aceite de oliva y las especias.

-No obsesionarse con la balanza.

-No picar entre horas.

-Limitar el consumo de alcohol.

 

Fuente: Saber Vivir.

 

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.