Jul 142019
 

@Rfilighera

Viven una gran etapa en todo sentido. En lo profesional, protagonizan la emblemática comedia “Departamento de soltero” que en cine plasmó Billy Wilder con las actuaciones de Jack Lemmon y Shirley Mac Laine, y desde lo personal, transitan una relación de pareja en la que conviven desde hace poco tiempo. Las mieles del amor y la vida misma les sonríen en esta etapa de sus vidas.

Nicolás Cabré y Laurita Fernández desnudan almas y proyectos y se confiensan ante DiarioShow.com

-¿Cuáles son los aspectos fundamentales del espectáculo?

NC: -Estamos ante la presencia de un texto que cuenta con varios atractivos. Es como una cajita de bombones en la que podemos disfrutar ampliamente su contenido; nos divierte, emociona y también nos hace pensar. El amor nos humaniza, nos acerca y, en definitiva, es un tema en el que todos nos vemos reflejados.

-El departamento es el objeto principal de la historia, sin embargo, el factor humano: la necesidad, el interés y la especulación, es lo que prima sobre la humanidad de casi todos los personajes.

LF: -El personaje de Nico está obsesionado en poder progresar en su trabajo y al tratarse de una persona simple, modesta y muy manejable, cede siempre a los objetivos de sus jefes inmediatos. Entonces, cabe preguntarse sobre la conveniencia de resignar, a veces, varias cuestiones que nos permitan una vida donde la ansiedad nos haga trastabillar o caer en una locura de situaciones que nos pueden llegar a afectar en todo. -Comparten la misma profesión y el amor: ¿Cómo lo viven?

NC: -Compartimos el mismo trabajo pero no hablamos demasiado fuera del escenario.

LF: -Sí, Nico, hablamos…

NC: -Sí… podemos hablar una vez que terminó la obra acerca de lo que nos pareció la función y cómo salieron nuestros trabajos, pero tampoco vivimos obsesionados. Estar arriba de un escenario junto a Laurita es uno de los momentos que más disfruto del día, aunque, también, hay momentos en que decidimos no referirnos más a la obra; nuestras vidas pasan por otro lado y pensamos en otros temas.

Una dupla explosiva. (Foto: Hernán Nersesián/Crónica).

 

-¿Cómo la ves a Laurita en este momento?

-Muy bien y además, me da mucha felicidad ser testigo de su crecimiento profesional.

-Vos Laurita, ¿cómo lo sentis a Nicolás?

-Requetebién. Que podamos compartir el escenario es una enorme alegría porque además, aprendo. Nico es un excelente maestro.

-Dieron un paso adelante con la convivencia

-LF: -En cuanto a mí, es mi primera experiencia; viví sola desde muy chica y siempre fui independiente.

¡Qué cosas tiene el destino! Yo pensaba que nunca me iba a sentir bien del todo viviendo con otra persona, sin embargo, la vida se encargó de demostrarme lo contrario.

NC: -Yo creo que empezamos la convivencia sin darnos cuenta; nuestra relación fue fácil desde un principio y no le hemos dado demasiadas vueltas a la cosa. Con Laurita descubrimos algo hermoso, lo vivimos plenamente y con tranquilidad. Aquí no hubo histerias ni nada por esconder, cada uno tiene su vida, sus ocupaciones y la convivencia se dio naturalmente.

LF: -Además, Nico cocina muy bien…

NC: -Alguna que otra sopa… tampoco te creas que desfilan platos muy elaborados (risas). -En el arreglo y la limpieza de la casa, ¿quién tiene el liderazgo?

LF: -Ahí puedo decir que aporto…

NC: -Sí, es verdad, pero también es cierto que hay que apuntalarla un poco (risas).

Los artistas protagonizan un éxito.  (Foto: Hernán Nersesián/Crónica).

-Nicolás, ¿continuás con la actividad física? El año pasado participaste en una maratón en Estados Unidos.

-Sí, somos un grupo de personas que nos dedicamos a entrenar y ese espacio está dedicado pura y exclusivamente a esta actividad. Dejé de fumar, corro, hago bicicleta, tomo mate, nunca estuve mejor. Trato de disfrutar al máximo y hacer cosas que me hacen bien.

-¿Cómo está tu hija, Rufina?

-Espléndida. Los chicos crecen y Rufi ya tiene 5 años.

-¿Es una etapa muy importante como papá?

-Por supuesto, trato de aprender todos los días.

-Vos, Laurita, también compartís importante tiempo con Rufina. -Por supuesto y también aprendo constantemente, en el día a dia.

-¿Tenés ganas de ser mamá?

-Sí, me encantaría. Me despertó Nicolás las ganas de ser mamá.

-Te traslado la misma inquietud, Nicolás. ¿Tenés ganas de ser otra vez papá?

-Ahora sí, hace un tiempo no estaba tan seguro. Laurita me generó nuevamente el entusiasmo de ser padre; observo la reacción que ella tiene con mi hija y me resulta imposible no volver a soñar con ser papá. Los planes están.

-¿Ser padres, en esta etapa, no interfiere en sus respectivas carreras?

-En absoluto. Se podría poner una pausa en la actividad, pero no definitivamente.

-Nicolás, ¿cómo definís los tiempos que acompañan la crianza de Rufina?

-Son tiempos vertiginosos, nos exigen muchos cuidados.

LF -Existe un contraste muy especial. Las nenas de la edad de Rufi escuchan las canciones de Gaby Fofó y Miliki y a su vez un regaetón. Es decir que hay muchas cosas que van evolucionando y son muy buenas, pero siempre hay que estar atentos y poner restricciones.

La felicidad de Laurita. (Hernán Nersesián/Crónica).

 

-¿Cómo te ves, Nicolás, como papá de Rufina en su etapa de adolescente?

-Le voy a dar libertades. Pero también hay que entender la velocidad de los tiempos que estamos viviendo y por lo cual muchos chicos están salteando importantes etapas. Hay muchas cosas por aprender, como el tema de las redes que, puntualmente, no tengo. -Nicolás, en “Sugar” demostraste versatilidad para el canto y el baile.

-En realidad me defendí como pude. Hay que reparar que “Sugar” fue una comedia musical escrita para actores. No obstante fue una experiencia maravillosa y la posibilidad de entrar en un mundo que desconocía. -Nicolás, si Laurita necesitara un partenaire para el “Bailando”, ¿aceptarías? -(Risas) Claramente, no soy bailarín; no es lo mio, decididamente.

LF: -Sería un verdadero afano (risas).

 

 

“LA CONQUISTA PASA POR OTROS LADOS”

-La soledad en las grandes ciudades es otro de los temas que aborda la obra y mucha gente se puede ver identificada. ¿Cómo lo percibís vos?

NC: -Todos los personajes de la obra se encuentran solos y cada uno, como puede, lo enmascara de la mejor manera. Cada uno tiene su destino y su manera de transitar la vida en las condiciones que puede. Las ciudades te fagocitan y uno no llega a darse cuenta del paso inexorable del tiempo. Uno corre detrás de algo, como el personaje central de esta historia, y no toma conciencia de que la felicidad y determinadas situaciones pasan por otro lado.

-Tu personaje, Nicolás, tiene característica de clásico en la historia del teatro argentino.

NC: -Es que forma parte de ese cúmulo de ingenuidad, es esa alma pura que está perdida y trata de encontrar su rumbo. Es un hombre común y su necesidad de progreso no tiene que ver con la ambición sino con la necesidad de cumplir con ciertos mandatos familiares. -Él persigue objetivos distintos que sus pares.

LF: -Es verdad y se acerca a mi personaje (la telefonista) en la búsqueda de un amor sano y totalmente franco. Y me va a tratar bien sin necesidad de llevar a cabo ninguna especulación. Los demás personajes están todo el tiempo al achecho del mío. Quiere conquistarme porque está plenamente convencido de que su amor es genuino y directo.

«LA SITUACIÓN ECONÓMICA SALPICA A TODOS»

-¿Qué panorama arroja la actualidad del teatro nacional?
NC:
-Nosotros no nos podemos quejar, pero podriamos estar mejor. Formamos parte del
mismo territorio y lo que les sucede a nuestro vecinos tiene incidencia en uno. Es que una
salida de una familia tipo al teatro significa un gasto muy  importante y el esfuerzo que
hace la gente en este sentido es de una magnitud impresionante.

-La situación económica incide en todo este paquete…
-NC: -Por supuesto, nosotros, como en cualquier otra actividad no estamos exentos de esta
gran crisis socioeconómica y nos salpica a todos. Hoy, más que nunca, podemos decir que
por suerte tenemos trabajo y podemos sacarle una sonrisa al público.

NOTA COMPLETA

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