Jul 142019
 

@LuisVenturaSoy

El encumbramiento de la popularidad de Lionel Messi no tiene techo ni límites imaginables. Haga lo que haga, la mayoría aplaudirá desde el cariño incondicional cuando una minoría negadora redoblará esfuerzos para quitarle al denominado Pulga un poder comunicacional, que sucumbirá ante el cariño de la gente.

El capitán argentino resultó injustamente expulsado en el último partido de la Copa América ante el seleccionado chileno. La sanción arbitral que determinó la tarjeta roja ante la agresividad del ardoroso Gary Medel generó miles de reacciones enojosas y protestonas. Pero esta vez, Messi no se quedó callado ante la injusticia, la forma de marcar su descontento y su rebeldía fue acusar de “corrupción” a la confederación que regentea el fútbol sudamericano, cuestionando el sistema televisivo arbitral del VAR y negarse a retirar la medalla de bronce que significaba quedar en el tercer puesto de la Copa organizada por Brasil y su presidente Bolsonaro, que no perdió oportunidad de fotografiarse con el gigantesco trofeo junto a los jugadores de su país, como si él hubiese sido el goleador del campeonato.

La pulga manifestó que La Copa América estaba arreglada para que gane Brasil.

Pero una vez que Lionel dijo y publicó lo que declaró sin tapujos y con respeto, no faltaron los que salieron a crucificarlo cuando casi toda la patria argentina le exigiera más liderazgo, más voz y más presencia. Bueno, aquí Messi las tuvo y no obstante siguen estando esos pocos insaciables que ahora se preguntan por qué provocó una grieta que posiblemente lo aleje del Seleccionado argentino. ¡Si era lo que muchos le reclamaban! Ahora lo hizo y lo perjudican igual. Antes le exigían que cantara el Himno Nacional con actitud y así fue, pero luego le reclamaron más intensidades dentro de la cancha. No había acción que les viniera bien y siempre se lo hicieron notar ante la pasividad de la mayoría que lo acompañan, que no son capaces de protegerlo de todos los que sólo le pasan facturas inmerecidas y caprichosas.

«Antes le exigían que cantara el Himno Nacional con actitud y así fue, pero luego le reclamaron más intensidades dentro de la cancha».

Los corrillos de la Conmebol murmuran que serán 2 años de suspensión para la Pulga, sin que se consideren otras penalidades que en jugadores considerados “normales” podrían sufrir. Por eso mismo quiero decir que nunca faltan algunos que hablen de Messi porque nada de lo que él haga les viene bien. Te lo digo yo.

Le pidieron actitud a Lionel Messi y lo dejaron solo.

NOTA COMPLETA

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