Jul 222019
 

@perez_daro

La maternidad parece ser un tema de guerra. No hay posturas débiles, porque el “ser o no ser madre” es tan dramático como la frase shakesperiana original. Con el movimiento feminista como motor, en la sociedad se están reviendo algunos paradigmas y todo, lentamente, comienza a modificarse. DiarioShow habló con Julieta Díaz, madre de Elena, de cuatro años, que es una palabra autorizada para debatir sobre esta “grieta”. “Siento que soy una mami nueva todavía”, dice la actriz, que casualmente protagoniza la película “No soy tu mami” que se estrenó el 27 de junio.

Se excusa de antemano porque siente que aún le quedan muchas cosas por aprender, pero, por su historia personal, y la que cuenta en el filme, puede ser el nexo necesario para unir las dos posturas. Es que Díaz durante mucho tiempo no tuvo deseos de ser madre, y una de las causas era que su familia dividida (sus padres se divorciaron cuando era pequeña) la distanciaba de la idea de formar una propia. Sobre ese momento de su vida, cuenta que “hay prejuicio con las mujeres que no quieren ser madres, o las que no querer tener hijos. Piensan que sos rara, pero realmente tenemos que aprender a entender la mirada del otro. Cada uno elige cómo quiere vivir. Y hoy, hay muchas maneras de ser feliz, muchos tipos de familia. Nadie puede decirle al otro cómo vivir”.

Julieta declara que el problema principal es que hay roles sociales que aún perduran y pueden ir en contra a los deseos individuales: “Si bien las cosas van cambiando, para el hombre no mucho. Las mujeres sentimos que tenemos que elegir. Si bien queremos trabajar, y podríamos hacerlo, para criar a un hijo se dictamina que la que tiene que resignarse es la mujer. Para el hombre la vida sigue medio igual. Los hombres están más comprometidos ahora, pero en la mayoría de los casos la que resigna el trabajo es la mujer. Sigue habiendo una estructura social, el sistema está armado así y la mujer tiene que elegir. Y la que elige no ser madre es menos mujer”.

El tema de la película que protagoniza, para Julieta es “entender todas las posturas. Y como hablamos de cine popular, el debate entra amablemente y comiendo pochoclo. Por eso la cultura popular es tan importante, porque te va delineando, educando y formando. Es más importante meter la cuchara ahí, para llegar a otra gente que no le llegaría de otra forma más abrupta, para poder cambiar”.

En líneas generales, sobre su rol como madre, la intérprete expresa que “lo más importante es reconocer cuándo enseñar y cuándo no. Voy reconociéndome en cosas, decir ‘uh, mirá qué bueno, cómo puedo bajar línea con esto’. Y otras veces, todo lo contrario, cuando mi hija me mira desconcertada pienso ‘¿por qué marco tanto algunas actitudes? Son hallazgos que vas teniendo. Por eso creo que la maternidad es una capa más de vida y experiencia. Es perturbadora y hermosa. Es fascinante. Te maravilla y te da un miedo terrible”.

También cuenta que su vida tras parir a Elena cambió sustancialmente porque “se extraña no sentir miedo, estar despreocupada o sólo preocupada por vos. Tener la libertad de hacer lo que se te cante. Con los hijos tenés momentos para vos, pero acotados”.

La actriz contó cómo le cambió la vida ser madre. (Crónica/Hernán Nersesian)

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