Abr 062019
 

¡Firme junto al pueblo!… Mi abuelo compraba siempre Crónica, estaría muy orgulloso”, dice a DiarioShow.com casi entre lágrimas Toti Iglesias, cantante de “Jóvenes Pordioseros” e ícono de la cultura rolinga.

Nacido y criado en Villa Lugano, pibe de barrio y afectuoso, todo el tiempo recuerda a su familia, y mucho más cuando se acerca una fecha especial en su vida: celebra 20 años con la banda al mismo tiempo que se prepara para ser padre de una nena. “Se va a llamar Ámbar, va a ir a colegio privado y no va a escuchar rocanrol. Todos sabemos cómo es este mundo”, bromea.

Más allá del chiste, ante la pregunta de cómo llega a este festejo que largó el 4 de abril y continúa el viernes 12 en el Teatrito, afirma seriamente: “Hemos llegado dentro de todo enteros, después de… bueno, algo que la gente que sigue a la banda ya sabe, yo me he roto muchas veces. Le pusimos mucho rocanrol de verdad a todos los momentos desde el comienzo. A todo lo que es LJP. Tuve muchas muertes, me he asustado mucho, y hoy me encuentra este 2019 con este disco en vivo, DVD, y hasta un documental”.

Ni siquiera se necesita una pregunta punzante, bien al hueso, para descubrir a Toti. Él es honesto, no tiene vergüenza de lo que fue ni de lo que es, porque sabe que sus intenciones nunca fueron malas y hoy entiende que sus “muertes” producto de la autodestrucción que le causó su adicción a las drogas, fueron un llamado para cambiar: “Quizás hice daño a algunos, a mis parejas de esos tiempos, pero en ese momento no me daba cuenta. Empecé a dejar esa vida y me dio culpa. El cuerpo te dice que tengas cuidado. Ahí también te das cuenta de quiénes son tus amigos. Yo he pagado mesas de 20 personas, y ponía todo de mi bolsillo. Tomábamos todos y pagaba yo. Era un lugar solitario”.

Incluso al hablar de su próximo show, Iglesias analiza todo desde su historia de vida. “Yo no puedo creer que hayamos agotado las entradas del recital del jueves pasado, porque nuestro público no compra anticipadas. La gente que nos sigue es igual a como era yo cuando laburaba. Era ayudante de albañil y pintor, y el mismo día de un concierto de Charly o de los Ratones sabía si podía ir, por la guita. Y esa misma gente nos sigue a nosotros. Son el pibe que labura, el que si el patrón le paga el viernes va, o si tuvo un gasto en la semana no, que viven el día a día. El que no puede proyectar a futuro, a fin de mes”.

Haciendo una cuenta rápida, dice que aproximadamente tiene en su haber 3.000 shows desde sus inicios hasta los que hoy promociona. Sobre esas cifras, que parecen de varias vidas juntas y no sólo de una persona, comenta: “Me doy cuenta de esos números cuando me lo preguntan. Pero no caigo, yo a veces pienso que tengo 16 años todavía. Todos tenemos un promedio de 40 años, ya padres, y miro que hemos hecho mucho pero que no paramos. Yo me veo en la secundaria, cantando. Teniendo el sueño de que cuando salía iba a pintar una pared ‘Los Jóvenes Pordioseros Rock Stones’. Me gustaba eso. Hay días que digo ¡fuaa, cuánto caminamos!“.

Jovenes Pordioseros Cristian toti Iglesias

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.