Abr 202019
 

@perez_daro

Juega al fútbol con sus amigas del barrio, baila murga en Los Soñadores de José C. Paz, se hizo su casa arriba de la de sus papás porque es muy apegada a sus afectos, ama pasar tiempo con sus seis perros y, si bien tiene que parar cada tanto cuando va a hacer los mandados para alguna foto, en el barrio es una más.

El perfil de Rocío Quiroz no encaja mucho con el concepto que alguien tiene de estrella, pero justamente, su forma de ser es lo que más la hace brillar.

En charla con DiarioShow.com, hace un repaso rápido por su trayectoria, y recuerda que “desde los 6 años que quiero ser cantante.

Le cantaba temas del Chaqueño Palavecino a mi papá. Empecé a cantar tango un poco después, y también hice música colombiana porque estuve en una banda que se llamaba Rocío y la Gran Sonora, donde hacíamos covers de clásicos de ese país. Pasé por todos lados yo”. Quiroz, hoy de 23 años, espera con ansias el primer programa de “ShowMatch”, porque cantará rock en la apertura, junto a varias figuras femeninas de la música. Además, fue nominada a los Premios Gardel por su álbum “La voz de los barrios”.

Ella asegura que, más allá de lo bueno, el éxito también implica un compromiso: “Quieras o no, tenés una responsabilidad, tanto como laburante y como mujer. Viene una nena con su mamá y canta tus temas… vos no podés cantar cualquier cosa. A veces cuando estoy en el escenario me tiemblan las piernas y me transpiran las manos. Cuando dan todo por vos, tenés que dar todo por los demás. Si la gente viaja, paga una entrada y espera hasta las 4 de la madrugada para verte, tenés que darlo todo. Tus viejos te criaron y se rompieron el lomo por vos, los tenés que hacer sentirse orgullosos”.

 

Rocío, una artista que crece.

 

Esa responsabilidad también la siente por su posición como trabajadora y como mujer: “En el tema ‘Soy de barrio’, el primero que edité este año, hablo de mi mamá, de mi papá, de la gente del barrio con la que crecí. Hoy en día conseguir trabajo y ganarse el pan está complicado. Y yo sé lo que es salir a buscar un trabajo para darles de comer a tus hijos y era necesario hablar de eso. También hay muchas chicas que tienen un sueño. Y sé que cuesta muchísimo cumplirlo. Y mis canciones también son una forma de decirles que no pierdan las esperanzas, que todo puede llegar con sacrificio. A mí me costó mucho llegar adonde estoy. Por ser una chica de barrio, por tener el perfil muy bajo. Todo eso se nota”.

Otro de sus temas se llama “Cicatrices”, en el que habla en primera persona de violencia de género. Al respecto comenta: “Si bien hay cosas que cambiaron, aún todo está muy complicado y muchas mujeres se quedan calladas por miedo, y no saben cómo pedir ayuda para salir de esa situación. Yo pude, pero sufrí mucho con mi primer novio. Me quiso clavar un cuchillo, me pegó una piña. Mi familia me ayudó. Se te cruzan muchas cosas por la cabeza y hasta el día de hoy sigo recordando cosas feas. No lo denuncié y hoy me arrepiento, pero con esta canción quise ayudar a otras chicas para que no pasen por lo mismo”.

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.