May 012020
 

@Rfilighera

Golpe a los afectos y sentimientos de la familia Legrand. Murió Goldie, a los 93 años, la hermana gemela de Mirtha, circunstancia que se erige para la diva del cine y de la tele en el otro gran dolor y duelo de los últimos tiempos, luego de la muerte del hermano de ambas, el destacado cineasta José María Martinez Suárez, ocurrida, precisamente, el 17 de agosto de 2019.

Las hermanas Legrand nacieron el 23 de febrero de 1927 en una vivienda de la calle General López 576 de Villa Cañás, localidad de la provincia de Santa Fe, ubicada a 200 km de Rosario. La historia de Mirtha (Rosa María Martinez Suárez) está insoslayablemente unida a la de su hermana gemela Silvia (María Aurelia Martínez Suárez), no solamente en los comienzos de su actividad actoral en el mundo del cine, sino también en el transitar del universo doméstico y familiar con solidaridad y permanente actitud de colaboración entre ambas.

Luego Goldie, prefirió privilegiar su mundo privado y, de esta manera se alejó de la actividad artística, quedando para Mirtha el recorrido de una etapa, cada vez más brillante en los set cinematográficos argentinos, y que, luego, Alejandro Romay y Daniel Tinayre, su esposo, mediante, le permitieron convertirse en la super emblemática figura de la televisión nacional con sus clásicos, distinguidos, polémicos y aún hoy súper vigentes, “almuerzos”.

Mirtha y Silvia debutaron (como extras) el 17 de julio de 1940 con el filme “Hay que educar a Niní”, del realizador Luis César Amadori y la actuación estelar de la gran Nini Marshall. ¿Que circunstancias influyeron, desde lo social y psicológico para la gran irrupción de estas adolescentes? Seguramente, una sociedad marcadamente puritana que las veía como virginales chicas que se negarían, de manera contundente y firme, a dejarse besar, en un primer intento, por cualquier galán de ese entonces. Y lo que suena esto como una circunstancia prehistórica para los tiempos que corren, para aquella época, se trataba de un hecho que marcaba a fuego el comportamiento social y psicológico.

En consecuencia, Mirtha continuó con su carrera debido a dos factores esenciales: por su tenaz y consuetudinario empeño que lo manifiesta hasta la actualidad y porque se casó, además, con un director de cine: el histórico francés Daniel Tinayre, pilar fundamental, en la construcción de su carrera. En cambio, Silvia contrajo enlace con el militar Eduardo Lopina y, para ese entonces, en 1944, año en que se llevó a cabo la boda, resultaba prácticamente imposible que una actriz realizara su trayectoria casada con un oficial del ejército.

Luego para Mirtha y Silvia vinieron los filmes “Novios para las muchachas” y “Soñar no cuesta nada”. La repercusión obtenida fue tan grande que, entonces, las chicas tuvieron en Radio Splendid su propio ciclo radial titulado “El club de la alegría”. Sin embargo, el destino iba a marcar caminos diferentes para las hermanas. Mirtha tendría su gran debut protagónico con “Los martes orquídeas” y Goldie, su paso al ostracismo artístico para así dedicarse a su vida matrimonial. En la década del sesenta, por pedido de Mirtha, trabajo en el filme “Bajo un mismo rostro” y, en 1972, su última actuación fue en el filme “Juan Manuel de Rosas”, protagonizado por Rodolfo Bebán.

Goldie este viernes, mientras dormía una siesta, plácidamente, en su casa de Martínez. Queda, unicamente, para Mirtha, la continuidad longeva de una familia que ha dejado enorme huella en páginas memorables del espectáculo argentino.

Una gran pérdida para el mundo del espectáculo.

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.