Nov 192020
 

Barack Obama y Oprah Winfrey, The Oprah conversation.

La televisión y el arte de la virtualidad puede hacer milagros para todos, incluso que el espectador crea que los personajes que está viendo se encuentren en un lugar real. Gracias a la tecnología se ha podido descubrir el secreto mejor guardado de la última entrevista que Oprah Winfrey hizo a Barack Obama para The Oprah Conversation.

 

“The Oprah conversation” es una charla donde la presentadora y el expresidente se encontraban a miles de kilómetros de distancia pero que, gracias a un estudio acondicionado ante las cámaras, parecían estar juntos y en persona.

 

Las imágenes se han convertido en un fenómeno viral por lo ingenioso: eliminar las videollamadas, crear un set especial y hacer que entrevistador y entrevistado interactúen sin verse. 

Entrevista virtual Obama y OprahEl estudio virtual donde se encontraba Barack Obama, The Oprah conversation.

En las imágenes finales, podemos ver una sala de estar muy bien decorada, con una chimenea y dos butacas. La de la izquierda, ocupada por Barack Obama, y la de la derecha, por Oprah Winfrey.

 

Obama se encontraba en un estudio de Washington, mientras que Oprah permanecía en su casa de Santa Bárbara. Pero ante los ojos de los espectadores, nadie se percataba de ese detalle. 

Oprah y Obama virtualmente juntosRecreación virtual de la entrevista, The Oprah conversation.

“Gracias al milagro de la tecnología, podemos estar cara a cara en la misma habitación y no tenemos que usar mascarilla”, decía Oprah al inicio de la entrevista. A lo que Obama bromeaba: “¡Al parecer, tenemos un fuego!” (refiriéndose a la chimenea). Y es que, si dejamos a un lado la imagen que se vio en directo, lo cierto es que todo era una mera representación. 

 

Para conseguir que la conversación fuese de lo más natural: se colocó un monitor grande debajo de la lente de la cámara que hacía las veces de interlocutor, siempre a la altura de los ojos, para parecer que tenían contacto visual. Además, se utilizaron muebles idénticos en ambas habitaciones para garantizar una sensación de total uniformidad y dispuestos de forma precisa. Hasta las cámaras, el equipo de audio y de iluminación fueron los mismos en ambos sets. Todo tenía que ser igual.

A Obama se le dio una serie de instrucciones para evitar que se descubriese el secreto: no usar ninguna prenda verde o blanca, tampoco llevar zapatos que brillasen, y no podía beber agua en un vaso transparente (este “desaparecería” ante la pantalla verde). En este caso, Oprah y Obama bebieron en unas tazas de té.

NOTA COMPLETA

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