Nov 192020
 

@perez_daro

“La isla del sol” fue su primer éxito, cuando tenía 19 años, a pesar de que nadie supo que se trataba de él hasta hace algunos años, debido a que se sentía “avergonzado” por haberlo grabado. Luego rompió todo en la escena del pop con “Morrisey”, se consagró y logró otros grandes hits, como “Reírme más” y luego con la colaboración con Miss Bolivia en “Tomate el palo”. Para hablar sobre la popularidad, el exitismo, la búsqueda de reconocimiento y mucho más, DiarioShow.com charló con Leo García, un artista con mucho que contar.

Leo se siente en una nueva etapa de su carrera, por estar despojado de algunos errores y pensamientos del pasado y por la necesidad de levantar la bandera del pop, que él explica como una forma de vida: “El contagio de juventud, sentir que la vida vuelve a refrescarse es una actitud pop. Entonces, yo no puedo criticar para nada qué entiende la generación nueva, y si la generación nueva no me capta es porque pertenezco a otra. Pero siempre me gusta estar ahí. Hay talento en cada género y también emulaciones”.

García conoció la popularidad en carne propia gracias a algunos de sus éxitos, pero también por estar en contacto con grandes estrellas, como su amigo Gustavo Cerati. Sobre la fama y sus consecuencias también tiene una reflexión para hacer: “Cuando era más chico me deprimía por querer más éxito o querer ganar un Gardel, que nunca me gané, me sentía totalmente resentido, decía que me discriminaban… Es una carrera muy difícil y tenés que estar en eje todo el tiempo, porque, si no, sos un personaje que quiere ser reconocido y nada más. Tener gente que te odia es tan malo como tener gente que te halague mucho”.

Asimismo, entiende que la necesidad de vender un éxito, tan grande para la industria, es malo para la cultura: “El exitismo tapa mucho. La gente necesita que el artista sea rico, esté número uno en los ránkings, y quizás la está pasando como el culo. Hoy resulta más interesante llevar a un teatro a una persona que tiene muchos seguidores antes que a un artista con mucha trayectoria. Tenés que estar bien preparado para no padecerlo. Y estaría bueno que el público lo aprecie. Que no se deje engañar y piense que si no estás en los medios no existís”. Como conclusión, menciona que le gustaría ser parte de una nueva revolución musical: “Ese nuevo despertar sería ser esa voz de lo que no tenemos en Argentina, esa voz medio entre el underground y el mainstream. Esa cosa nuestra, no esperar lo que está de moda y transformarme en un artista popular, que no es lo mismo que masivo”.

Por D.P.

El cantante atraviesa una etapa introspectiva.

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