Feb 142021
 

@Rfilighera

“Solamente cuando las mujeres empiezan a sentirse en su casa sobre esta tierra vemos aparecer una Rosa Luxemburgo, una Madame Curie. Demuestran con brillantez que no es la inferioridad de las mujeres lo que determina su insignificancia histórica: su insignificancia histórica las condena a la inferioridad”. Simón de Beauvoir (“El segundo sexo”). Desde el arte, muchas mujeres se han abocado a debatir el feminismo, en este sentido, Patricia Palmer lo sigue haciendo desde su trabajo de actriz. Por lo tanto, brinda testimonio a DiarioShow.com de sus convicciones en esta temática, y también de su presente, en la cotidianeidad laboral.

-Esta emergencia sanitaria ¿creés que ha puesto de manifiesto toda la creatividad del artista para sobrevivir?

-Entiendo que no sólo a los actores. Esta pandemia incentivó la creatividad para sobrevivir a mucha gente, en consecuencia, también, a muchos gremios. Es el año más difícil que recuerdo para nuestro país. Realmente, duele mucho, pero estamos saliendo, falta menos para salir de esta pesadilla.

-Volviste al escenario. ¿Qué significado tiene este regreso?

-Me siento bendecida por el teatro. Es muy emocionante en todo sentido y cuando volví, lloré. Creo que el significado de esta vuelta es el despertar de una verdadera pesadilla. Espero con todo el corazón que dicha circunstancia se pueda dar para todas las actividades de nuestro país.

-Estuviste a punto de vender tu sala teatral “El ángel”.

-Es muy complejo mantener una sala hoy en día y no sé si podré hacerlo en la continuidad de estos tiempos. Estoy sosteniendo el teatro como un equilibrista. No tengo claro cuando deberé soltar. Me estoy preparando para ese momento que, no tengo dudas, no será nada fácil.

La actriz habló de todo con
DiarioShow.com

 

VIVIR EL PRESENTE

-¿Como te encuentra esta etapa a tus movilizadores 65 años?

-Este momento me encuentra como una mujer plena y feliz. Mucho más sabia y más introspectiva, por otra parte. Entiendo que la vejez se avecina; lo sé, soy consciente de esto y la abrazo. Quiero estar preparada, también, para esa etapa de la que estoy convencida que no será fácil.

-¿Creés que la sexualidad luego de la primera juventud, sobre todo la femenina, dejó de ser un tabú?

-Creo que la sexualidad en general y la femenina en lo particular está en un momento de transformación hacia un espacio menos hipócrita y de mayor conciencia. Como todo extremo que se suelta, a veces, se va para el otro extremo. Apartándose de la religión que siempre la unió a lo sucio y a lo pecaminoso. Siempre ha sido un tema tabú, de a poco, espero, se está bajando la cortina de lo prohibido, de lo culposo, para darle lugar a lo maravilloso, a la charla sobre una sexualidad que aborde la condición de ser consentida y consciente. Como todo extremo que se suelta, a veces, se va para el otro extremo. Quizás esté un poco sobrevalorada, pero ya encontrará su equilibrio.

Patricia Palmer: “No creo que la mujer haya equiparado al hombre, falta mucho. El sistema sigue siendo patriarcal y el varón aún tiene mayores oportunidades”.

-¿Pensás que el avance de la mujer hizo que el hombre haya perdido la iniciativa en las relaciones íntimas?

-No creo que la mujer equiparó al hombre aún, y falta mucho para llegar a esta circunstancia. El sistema sigue siendo patriarcal y el varón, todavía, continúa teniendo mayores oportunidades que la mujer. Menos, por lo tanto, que lo haya superado. Por otra parte, no creo que la superioridad sea patrimonio de género, sino de la capacidad de cada sujeto y, en este sentido, siempre habrá varones y mujeres brillantes. Por eso, es de esperar que la mujer no desee superar a un hombre sino superarse a ella misma cada día. Si una mujer se piensa en relación al varón para medirse, vuelve a entrar en el sistema machista. No es una pelea ni una carrera para ver quién gana. Es una lucha para obtener igualdad de oportunidades y derechos para beneficio de la humanidad en su totalidad, pero no tan sólo de la mujer. El machismo no solo le ha dado beneficios al varón, también le ha conferido deberes que lo presionan y le hacen ser quien no es. El feminismo no intenta ocupar el lugar del machismo porque esto sería una terrible equivocación. Entiendo a que no hay pérdida para ningún género. Y en cuanto a las iniciativas en las relaciones íntimas es indistinta del género en sí. Ojalá sea siempre del que tiene ganas y respete las ganas del otro. No hay una relación íntima unilateral. Debe ser siempre, un acuerdo entre dos o más, pero siempre consentido.

Ama la naturaleza, y pasa todo el tiempo que puede al aire libre.

-¿Cuales son los nuevos paradigmas que debe transitar la mujer?

-Ojalá sean los que también deba transitar el varón: la igualdad de oportunidades, la libertad de elección sexual, la no violencia, la no discriminación.

Patricia Palmer: “La fidelidad me suena a religión, no me parece un término social. Si hablamos de lealtad, ahí sí me gustaría que fuera algo que se imponga cada vez con mayor fuerza”.

-¿Y la pandemia, cómo nos influyó?

-Espero que todo vuelva a ser como antes. Nosotros, los argentinos somos muy físicos en los vínculos y espero que podamos seguir siéndolo de esta manera. Que vuelvan los abrazos, el mate en ronda y llegue el olvido para este daño social.

 

-La fidelidad en una relación afectiva, ¿sigue teniendo la misma connotación que antes?

-Me suena a religión, no me parece un término social. Si hablamos de lealtad, ahí sí me gustaría que fuera algo que se imponga cada vez con mayor fuerza, y dentro de la lealtad que cada quién pacte sus términos con sus vínculos. La verdad es siempre sanadora. La mentira siempre termina desembocando en conflicto, en algo no deseado y muchas veces, en enfermedad.

Patricia Palmer sigue más vigente que nunca con una consolidada carrera en teatro y televisión.

SUEÑO CUMPLIDO

UNA CARRERA SÓLIDA QUE MANTIENE VIGENCIA

Nacida en la ciudad cuyana de Mendoza, Patricia Palmer, con sus jóvenes y emprendedores 20 años decidió abandonar su terruño natal y mudarse a Buenos Aires en busca de poder cristalizar todos sus sueños como actriz. En 1995 protagonizó la telenovela que se convirtió en un gran clásico :”Dulce Ana”. Luego, un año después, se va a convertir en la autora, productora y actriz principal de otro gran éxito de nuestra pantalla chica: la telenovela “Los ángeles no lloran”. En 1997 asumió la dirección artística de Canal 9, con Alejandro Romay al frente de la empresa. En una gestión corta, intentó recuperar los ciclos de ficción que escaseaban en la programación de aquella época. Además de actuar en 20 telenovelas y escribir 3 guiones televisivos, se destacó en el teatro a través de su aporte en varios clásicos de la dramaturgia universal. Desde 1981 ha participado en 20 obras que transitaron la comedia tradicional y el género dramático y, a su vez, en dos comedias musicales. Una trayectoria de primer nivel en todos los aspectos que nos sigue deslumbrando en la actualidad. La vigencia de Patricia Palmer no se agota.

Junto a Cecilia Dopazo, en el Teatro Picadilly.

TIEMPOS PANDÉMICOS

LA PATRIADA DE VOLVER AL TEATRO CON “RADOJKA”

Entretenida propuesta para pensar y reírse. Patricia Palmer y Cecilia Dopazo regresaron a los escenarios de la mano de “Radojka”, una obra teatral de Fernando Schmidt y Christian Ibarzabal, en la que también actúa Paula Cabrero. Se trata de una comedia con tintes de humor negro, que se puede apreciar en el teatro Picadilly, los viernes y sábados, a partir de las 21. La historia del presente espectáculo narra como dos mujeres se ven forzadas a tomar una decisión difícil para mantener su única fuente laboral. Gloria, por un lado, es una mujer cincuentona, solitaria, de clase media-baja y con un único trabajo que se ha vuelto una rutina sin mucha expectativa de cambio, es una de las damas de compañía, precisamente, de una señora mayor, llamada Radojka. Lucía, en cambio, es quien cubre el otro turno durante la jornada. También cincuentona, es una mujer activa y que siempre está buscando generar proyectos. Vive con su hijo, un ex-convicto que se encuentra, aparentemente, en recuperación. Ambos personajes cuidan a Radojka, una señora serbia que ya pasó, holgadamente, los 90 años. Ella, puntualmente, no habla una palabra de castellano, pero se hace entender con sus asistentes. Una obra, en definitiva, que habla sobre los vínculos humanos y la necesidad de comprendernos y atendernos, más allá del idioma.

Por R.F.

La actriz analiza con sabiduría el camino recorrido y lo que vendrá.

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