May 302021
 

@LuisVenturaSoy

Las cosas son como son, por más pintura, escenografía fastuosa, trajes y vestidos de los mejores diseñadores, alhajas y peinados rimbombantes con los que intentemos disfrazar situaciones. A un año del retiro voluntario de Mirtha Legrand de sus almuerzos y cenas televisadas, y de la intención de colocar a Juana Viale en la cabecera de esas mesas, que insisten en llamarlas “mesazas”, queda claro que La Chiqui no es su nieta, como también que Juanita no es su abuela. Y eso se nota.

Esta presentación presupone que lo que seguirá será una dura crítica a la actual conductora de los almuerzos y cenas pero no es así. Porque Juanita, a contrapelo, con su esencia anti-mediática, su desconocimiento de la televisión por elección personal, y su aburrimiento por el tema político, bastante bien ha llevado el barco de una histórica capitana de la pantalla como Mirtha.

Porque la decisión firme y estoica de Legrand de quedarse en casa obligaba a buscar una reemplazante o a sacar el programa del aire. Es así de simple, pero también es cierto que había que resignar puestos de trabajo y la carrera de Nacho Viale como productor televisivo, donde su mejor producto siempre fue su abuela.

La solución era Marcela Tinayre, que no quiso ocupar ese lugar por muchos motivos, o Juana. Una mujer de casi 40 años, madre, rebelde domesticada, y un ser feliz a su forma.

Juana impuso su estilo en la Mesaza.

Al principio, sentarla en esa silla era como una condena a la silla eléctrica. Temas que no le gustaban y lo evidenciaba en sus gestos, sus miradas y sus desconocimientos con preguntas que leía y repreguntas que no llegaban porque muchos invitados no eran de sus predilecciones ni atenciones.

Pero resistió, mejoró en lo que pudo, no en lo que quiso, y cuando le acertaron con los invitados se empezó a divertir y le hizo bien porque cuando sonríe se ilumina, y aguantó con todos los soportes y artilugios para que esa mujer que hacía de Mirtha empezara a ser más ella, menos estrella, menos diva y más Viale del Carril.

Juana Viale y Mirtha Legrand juntas en un programa especial
Juana Viale y Mirtha Legrand juntas en un programa especial.

Así pasamos un año, se renovaron los contratos, hubo problemas por las tandas publicitarias tan gordas y por los PNTs que iban más para un lado que para el otro. Y todo siguió igual.

Algunos enojos públicos que estallaron en el universo digital mostraron pirotecnia verbal, pero solo eso. Y nos guste o no nos guste, Juana sigue estando en tiempos de previas políticas, pandémicas y días proselitistas y quiero decir que más allá que Mirtha Legrand vuelva a la tele -ojalá que sí y muy pronto- yo le sigo poniendo una ficha a esta Juana que debería seguir divirtiéndose para tener su propio formato, más allá que a ella la pantalla no le interese mucho. Te lo digo yo.

La nieta de Mirtha aprendió a hacerse un lugar propio.

NOTA COMPLETA

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