Jul 192021
 

Cambiar de piel, buscar nuevos formatos y adaptarse. Atributos que pusieron en marcha los hoteles corporativos tradicionales para recibir grupos familiares durante estas vacaciones de invierno. De huéspedes trajeados y apurados, a chicos correteando por el lobby. Esa es la foto del clásico hotel Sheraton de Retiro, por ejemplo, que ante la crisis optó por reconfigurarse. Lo hizo a partir de una propuesta integral a la que llaman resort de invierno, un paquete que contempla una variedad de actividades recreativas para todas las edades. Entre ellas, abre las puertas del gym con ofertas que van desde el wellness y el fitness hasta las más disruptivas: clases de cocina y baile, juegos y un Kid’s Club para los más pequeños. En Hotel Madero programaron clases de natación, coctelería, pastelería y sesiones con el DJ Federico Bell en el rooftop durante los jueves de julio. “Mientras los chicos juegan los papás pueden hacer yoga y catas guiadas de vino y whisky, lanzamos promos con la idea de darles un respiro a los adultos, que vienen de estar 24 por 7 al cuidado de los chicos. Se merecen un descanso ellos también”, apunta Antonella Scoccimarro, gerente de marketing de Hotel Madero, respecto de los planes familiares diseñados para contemplar a grandes y chicos.

Estos bonus track también se recrean en el Hilton Hotel, que armó nuevas experiencias. Menú con descuento para los chicos, merienda gratis y kit de bienvenida para mascotas, entre otros anzuelos. El Hilton, además, extiende los horarios de salida y suma las habitaciones temáticas de Barbie y Hot Wheels, ambientadas con deco alusiva a los personajes.

Habitación temática de Barbie en el Hilton

La creatividad y flexibilidad ganan terreno, porque el escenario es desalentador. Según la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra), fueron 11.800 hoteles y restaurantes los que cerraron sus puertas durante la pandemia. Y en cuanto a la ocupación, la caída del %50 en marzo de 2021 con respecto al mismo intervalo que 2019 habla del impacto y la necesidad de reconfigurarse.

La capacitación para empleados y la inversión requerida para implementar medidas de higiene y seguridad apuntan a la digitalización de procesos. Check in digitales, modelos interactivos para atender a los huéspedes y sistemas touchless (sin manos) en distintas estaciones.

En la cadena Wyndham Hotels & Resorts, con 54 hoteles en todo el país, implementaron vouchers para usar en cualquier momento, hasta diciembre de 2022. “Una solución que apuesta a la máxima flexibilidad posible”, explica Jimena Faena, VP de Marketing, Comunicación y Lealtad LATAMC. Los números son contundentes: con 3500 vouchers emitidos, ya superaron los 600 mil dólares de ventas. La cadena que maneja los hoteles Dazzler, Esplendor, Howard Johnson, TRYP y Ramada reconvirtió además el tipo de contacto con los huéspedes: “Recuperamos el diálogo e incorporamos el whatsapp para mejorar los canales de comunicación. Es un cambio de comportamiento que llegó para quedarse”, dice. Matías Tedeschini, uno de los huéspedes que adquirió un voucher en agosto de 2020, viajó a Mendoza este año: “No teníamos intenciones de usarlo en 2021 pero aprovechamos una promo de vuelos. Viajamos la semana pasada a Mendoza, ya vacunados y muy tranquilos con todo el manejo del hotel”, comenta.

En la cadena Wyndham Hotels & Resorts implementaron vouchers para usar en cualquier momento, hasta diciembre de 2022

Andres Hasdeu, director de Ventas de Sheraton Buenos Aires Hotel, cree que la política de puertas abiertas y los lanzamientos de experiencias para la comunidad local fueron las claves de la reconversión: “Nos quedaron ociosos los espacios que ocupaban los ejecutivos de empresas multinacionales que venían a congresos y reuniones corporativas. Así, diseñamos Sheraton in the box, con propuestas gastronómicas y armamos el Sheraton Arena, un estudio de streaming equipado para eventos. Y sumamos mesas de ping pong, metegol y pool para que disfruten todos”.

Mariela Romite y su familia es una de las primeras que reservaron en el Sheraton: “Nos pareció una oportunidad única de convertirnos en turistas en nuestro propio destino”, define. Para Inés Grau, en tanto, la proximidad y las clases de gimnasia fueron la clave: “Los tiempos se acortan, sentimos una reactivación paulatina de las rutinas y queremos explorar y disfrutar al máximo en familia”, señala.

Inés Grau y Mariela Romite junto a sus hijas en el Sheraton de Retiro

Saliendo de Buenos Aires, el mercado de estancias y hosterías también se renueva. En Santa María de Lobos Polo Club, que ya tiene todo reservado hasta fin de mes, diseñaron rincones de fuegos al aire libre para dar clases de cocina y acondicionaron el salón de eventos para pasar películas. Cine bajo las estrellas, talleres de yoga y artesanías rurales son las actividades extra que ofrece la tradicional estancia La Candelaria, además de juegos nocturnos para chicos y fogones.

Cuando pasen estos días de vacaciones y se vacíen los pasillos y restaurantes de los hoteles, vendrá una nueva etapa: la de transformar las habitaciones en espacios para home office con servicio de hotelería. Entender que el perfil del viajero va mutando y transformarse para sobrevivir es la ecuación.

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