Jul 192021
 

La inseguridad golpea casi en todos los barrios. Sin embargo, en algunos territorios la actividad de delincuentes es más cotidiana. En esos lugares los vecinos sienten temor hasta del menor movimiento en la cuadra. De a poco buscan refugio en sus viviendas e intentan dejar fuera a los ladrones con rejas, alambres y alarmas. Allí se vive con temor. Eso pasa en Villa Castells, una residencial zona en el norte de la ciudad de La Plata, donde los vecinos reclaman una mayor presencia policial.

“Estaba en mi casa durmiendo y escuché tiros en la noche; un vecino disparó al aire para ahuyentar a los ladrones que intentaban robarle. La gente ya no sale a la calle ni a pasear el perro, ni luces tenemos en el barrio, están todas quemadas, la policía no controla los accesos y no patrulla”, dijo uno de los habitantes de ese barrio, que en sus palabras resumió el pensamiento entre sus vecinos: “No podemos vivir más así, ya no se aguanta”.

Jorge es otro de los habitante de Villa Castells que habló con LA NACIÓN. Expuso también el problema de inseguridad que se siente en los alrededores de su vivienda: “A mí en enero me quisieron asaltar en la puerta de mi casa, hice la denuncia. En marzo pasó otra vez, cuando le estaba abriendo a mi cuñado saltaron el paredón; hubo otro episodio con un muchacho a mitad de esta cuadra. Hace una semana, a la vuelta se quisieron meter en una casa, un vecino salió y disparó al aire. Esto es así todo el tiempo, es permanente”.

El hombre agregó con impotencia que la actividad en el barrio queda prácticamente reducida a una vida puertas adentro apenas anochece, por el temor que experimentan los vecinos a ser abordados por delincuentes que deambulan constantemente por la zona. “Después de las 17.30, si estás en la calle y ves que viene una moto, fuiste, te afanan. Por acá pasó hasta uno en bicicleta con un cuchillo; además, te tocan timbre, salís y no hay nadie, después tocan de nuevo. Están constantemente marcando casas para robar”, se lamentó.

Villa Castells, un barrio residencial de la Plata golpeado por la delincuencia

En este sentido, ese vecino aseguró que su barrio “hoy está peor que nunca”, y atribuyó la situación a la escasa presencial policial: en Villa Castells funciona un único destacamento policial, más como oficina, que como eje de un sistema de prevención del delito, y la comisaría más cercana se encuentra en la lindera localidad de Gonnet. “Llamás a la policía y por ahí vienen 30 minutos después. A veces llegan más rápido, en 10 minutos, pero igual no sirve porque ya te robaron”, afirmó Jorge.

“Para mí el problema en este momento son cinco pibes de 10, 12 o 14 años. Rompen los vidrios de los autos y aprovechan para robar a mujeres que caminan solas. Uno se queja de la policía, pero cuando los atrapan, como son menores el juez los libera continuamente a estos chorros”, contó Carlos, que hace muchos años tiene su casa en Villa Castells

El mismo vecino narró que, pocos días atrás, hubo dos intentos de robo en viviendas cercanas a la suya, y que se activaron los dispositivos de seguridad colocados por los propios habitantes del lugar. “A las 23 se escuchaban gritos en la calle. Un taxista se había detenido para que bajase una pasajera y unos motochorros los quisieron robar. Hicimos sonar la alarma vecinal, se asustaron y se fueron”, recordó.

Al igual que en otros lugares golpeados por el delito, los Villa Castells se acercaron entre sí para autoprotegerse con esas acciones de reaccionar a un robo y hacer sonar la alarma del barrio. Están en contacto en grupos de WhatsApp y Facebook para reportarse cada evento de inseguridad. Estaban esperanzados en tener un contacto con funcionarios provinciales, ya que aseguran que tenían un compromiso del Ministerio de Seguridad bonaerense para tener una reunión, pero ese encuentro fue finalmente postergado sin fecha por las autoridades. Pero los problemas frente al delito, siguen.

Los vecinos relataron otros hechos de violencia vividos en las últimas semanas. Hace un tiempo se detectó que había una banda organizada, venían de afuera del barrio. Ya es una situación que está desbordada, no se puede caminar por la calle ni con un celular, vienen de a tres y te roban, o vas a hacer un mandado a la vuelta y te roban, a veces están armados. A mis hijos no los dejo que salgan solos a la calle, salgo a pasear el perro sin nada encima”, expresó Marcela, también vecina de Villa Castells.

Una mujer fue brutalmente atacada por motochorros el 1° de julio en Villa Castells

La mujer señaló que en 2014 se firmó, con las entonces autoridades provinciales, un compromiso para diseñar un plan de seguridad especial para ese barrio. Sin embargo, nada avanzó. Es más, la situación empeoró. “Ahora el termómetro está ya muy caliente, no cumplieron los compromisos asumidos. Muchos ya no denuncian por miedo o porque no pasa nada: ¿Para qué voy a denunciar si son los menores que después quedan libres para que se paren frente a tu casa a tirar piedras”, dijo resignada.

“Vivo acá hace casi 50 años. Siempre hubo robos, pero nada grave. Desde hace cinco años esto está totalmente desbordado. Hicimos ahora una nueva propuesta para focalizarnos en una solución concreta por la ola de delincuencia que sufrimos en el barrio. Hace dos semanas le robaron a mi vecino, dos chicos que parecerían ser menores en una motito. Les entregó todo y le pegaron un culatazo con el arma en la nuca. La diferencia con los robos de antes es que ahora son más violentos”, indicó Lisandro, otro residente de Villa Castells que conversó con LA NACION.

Explicó las precauciones adicionales que tomó en los últimos meses. “Tengo mucho control, salgo siempre con la alarma y sumé otro perro más a la casa para disuadir”.

Y agregó que ya es tan habitual la presencia de ladrones, que los vecinos reconocen sus movimientos apenas aparecen por el barrio: “Observé frente a mi casa a los ladrones que habían asaltado a un vecino poco antes. Tres minutos más tarde, llegó el mensaje al grupo vecinal: le habían robado al hijo de otro vecino. Llama la atención la libertad con la que se están manejando”, aseveró Lisandro.

El legislador provincial Daniel Lipovetzky se hizo eco a través de sus redes sociales de una brutal agresión y asalto que sufrió una joven en Villa Castells. “No podemos tolerar que nos roben a cualquier hora del día”, tuiteó, y reclamó que el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, se ocupe de este problema.

En diálogo con LA NACION, el diputado bonaerense coincidió con los vecinos con que hay “una ola de inseguridad muy fuerte” en La Plata. “Pasa en Villa Castells, La Loma, City Bell, y tiene que ver sobre todo con que la policía hoy no patrulla. O no tiene móviles, o son escasos para lo que es La Plata; Castells tiene 30.000 habitantes y lo único que hay es un destacamento, que es una oficina”, expresó.

Lipovetzky expuso que el delito provocó cambios sociales: “Los comercios se quejan que las ventas bajaron muchísimo, porque después de las 18 las personas no salen a hacer las compras”. Los vecinos de Villa Castells sienten que el delito los tiene encerrados.

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