Jul 222021
 

A medida que avanzamos en esta nueva década, el aumento de los trabajos digitales trajo consigo que más personas decidieran trabajar de forma autónoma. Muchos profesionales se dieron cuenta de que al ofrecer sus habilidades y experiencia podían ganar incluso más trabajando para varias organizaciones, y al mismo tiempo tener más control sobre cómo y cuándo trabajar.

La irrupción de la pandemia ha alimentado el deseo de cambiar la forma de trabajar. Una encuesta realizada de forma global reveló que más del 20% de la población activa actual dijo que para 2025 planea ser su propio jefe. El aumento más marcado de esta intención se da en el grupo etario de más de 40 años, cuyas habilidades y experiencia son más “vendibles” dentro del mercado. Y aquí es donde el enigma de la retención de empleados pronto comenzará a afectar duramente a los empleadores.

En ese sentido cabe preguntarse: ¿es hoy el empleado quien tiene el poder de decisión? En el Reino Unido, cuya población en edad de trabajar estará completamente vacunada a fines de este mes, los empleadores están enviando correos electrónicos de “regreso a la oficina” en un momento en que las personas se sienten cómodas no solo trabajando desde casa, sino con los “ingresos” adicionales y el tiempo ganado al no viajar.

Para evitar que la fuerza laboral de una empresa opte por trabajar desde casa, se necesitará una revisión importante de las recompensas y los beneficios para atraer de regreso a la oficina por más de uno o dos días a la semana. Las encuestas de opinión en todas las industrias informan que una gran proporción de trabajadores no tiene intención de regresar a las oficinas a tiempo completo. De hecho, el 94% afirma que prefiere la opción de trabajar de forma remota.

Donde un cheque de pago fijo implicaba un gran atractivo para ser empleado, hoy ya no está tan claro. Muchos profesionales optaron por perder trabajos “seguros” para repensar lo que hacen. El factor de la seguridad es una de las razones por las que, hasta el momento, se había mantenido el impulso de lanzarse como independientes, pero también lo ha hecho la valoración de las profesiones clave, ya que por lo general, los trabajadores autónomos se encontraban en trabajos financieros o creativos. El aumento del trabajo por cuenta propia se está produciendo en todas las escalas salariales, lo que refleja un cambio en la naturaleza contractual del trabajo en muchas industrias.

En 2021 estamos viendo cada vez más trabajos con salarios más bajos, con personas que trabajan de forma autónoma como: conductores, peluqueros, proveedores de cuidado infantil y para empresas de servicios por contrato, residencias de ancianos y personal bancario. De esta manera hacen rendir más sus horas que como empleados y tienen control sobre su jornada de trabajo.

Esto, suponemos, causará problemas a los empleadores en industrias de alta rotación de personal si no resultan atractivos, por lo que deben facilitar que las personas trabajen para ellos. El acceso al salario merecido y la hora de tiempo digital son solo dos de las tecnologías en las que los empleadores manuales están comenzando a invertir para retener al personal confiable.

El 2020 nos ha demostrado que muchos trabajos y funciones se pueden completar igualmente bien de forma remota

Muchas organizaciones mantienen bajo revisión la idea del trabajo híbrido. Otras se muestran más inflexibles, ya que su percepción es que trabajar desde casa es perjudicial para el negocio. Se cree que las personas se vuelven más lentas, pierden creatividad y se pierde la generación de ideas que produce estar en una oficina. Se podría argumentar que empresas como éstas deberían revisar la estructura y las limitaciones de las formas actuales de trabajo. Las multinacionales llevan mucho tiempo utilizando plataformas de colaboración y acceso a la nube con gran éxito. Insistir en continuar como “siempre lo hemos hecho” es de alto riesgo. Muchos tienen claro que no quieren trabajar así y han demostrado que pueden ofrecer resultados de forma remota igualmente bien. Este talento (su ventaja competitiva) simplemente se irá a una empresa que ofrezca una experiencia de trabajo digital.

La ubicación ya no es una limitación. Hemos comprobado que trabajar para una empresa en el extranjero es tan fácil como hacerlo localmente. El cambio, a una combinación de habilidades empleadas y contratadas, fuerzas de trabajo internas y remotas requerirá que los equipos y procesos de recursos humanos se adapten. El autoservicio de recursos humanos y los sistemas de gestión remota del tiempo serán fundamentales. También habrá implicaciones para la nómina. Dejar de trabajar en una ciudad, por ejemplo, podría significar que se elimine la ponderación salarial y los empleados que trabajan en otro país estarán sujetos a las legislaciones de fuerza laboral y nómina de estos. Los beneficios flexibles también deberán adaptarse a los tiempos.

El 2020 nos ha demostrado que muchos trabajos y funciones se pueden completar igualmente bien de forma remota. Esto ha reducido la brecha entre el empleado y el autónomo y los empleadores también se han dado cuenta de los beneficios. Además, al igual que con los espacios de trabajo compartidos para impulsar la pertenencia y la creatividad, es probable que veamos a los autónomos formando equipos para lograr la capacidad y concentrarse en proyectos más grandes y / o globales. Personas de alto costo empleadas para un proyecto específico para obtener el mayor retorno de la inversión.

Director Comercial de Alight Argentina

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