Jul 222021
 

Un aviso de venta de un Fiat 600 S de 1982 se volvió viral en las redes sociales por la insólita descripción que hizo su dueño en la publicación. La persona, identificada como Hernán, quien se cree que es el tercer dueño de la nave, puso en alerta a todos aquellos curiosos que se la pasan pululando por los sitios de compra-venta de automóviles de colección, antes de cuestionar los 9500 dólares que pide por el Fitito.

Tiene 72 años, parece de 30 y revela cuál es su secreto para mantenerse siempre joven

Fetichistas y sabios de sobremesa de asado, ruego abstenerse. Si alguien quiere tener el mejor Fitito y divertirse, este es el auto acorde. Ahora, si sos un onanista desenfrenado y fantaseás con descubrir que la gomita del faro trasero sigue siendo la misma que el operario de Sevel atornillo con sus manos en mayo de 1982, lo lamento. Se las cambié porque quedaban más lindas unas nuevas”, empieza la descripción. El auto fabricado por Sevel en la década del ’80 tiene 75.000 kilómetros recorridos, transmisión manual, dos puertas, un motor 900 cc, color azul y es a nafta.

El Fiat 600 S de 1982 tiene un precio de 9500 dólares

El dueño del automóvil y autor del delirante texto se llama Hernán Charalambopoulos, y fue el encargado de restaurar por completo el vehículo. “Quienes tengan la fantasía del auto con pintura de fábrica, lamento decirles que después de 40 años hubo que repasarlo y pintarlo. Por si no lo sabían, el Cabildo, la Torre Eiffel y otros sitios de interés también fueron repintados”, justifica.

“El auto esta obsesivamente original y posee la gran mayoría de sus piezas de fabrica, excepto repuestos que fueron reemplazados, por ejemplo, tiene cuatro Pirelli Sempione, pero nuevas (no de 1982), cromados nuevos, tacitas de llanta nuevas, y esas cosas”, sigue la descripción de las partes que fue cambiando de a poco en estos años.

El auto, dijo, está en perfecto estado de conservación y solo ha tenido tres dueños desde hace 40 años cuando salió de la fábrica

A juzgar por la pintura del Fitito, se puede apreciar el estado impecable de la pintura. “El color no es el del 600R (azul náutico). No te confundas. Este azul es igual al de los primeros Fiat 147, ya que que por algunas semanas compartieron línea de producción con el Fiat 600, mientras salían los primeros 147, con lo que había sobrado de stock, armaban los últimos 600″, añade.

Por otro lado, Charalambopoulos hace una curiosa referencia a Franco Macri, el padre del expresidente de la Nación y dueño de la empresa encargada de la producción. “Don Franco Macri, como buen tano que cuidaba el mango, compraba una tacho de pintura azul y con eso pintaba todo lo que se le cruzaba por delante, desde los primeros 147 hasta los últimos 600. Pues bien, este es uno de esos últimos. Ahora que sabés de qué se trata, no me llames pidiendo descuentos ridículos ni intentes billetearme por teléfono diciendo “Tengo 6000, ¿Te va?“, porque lo más probable es que te saque zumbando a alpargatazos”, asegura.

Según el dueño, el Fitito tiene casi todas las piezas originales de fábrica

Como consuelo para todos aquellos que no lleguen a tener los 9500 dólares que se necesitan para comprarse el Fitito, sostiene: “De todas maneras, uno siempre está a tiempo de comprarse uno de 200 mil pesos, “acomodarlo” y dejarlo en el estado que se encuentra este. Vas a gastar más de lo que figura en el precio de venta. Además del dinero, se te va a ir un pedazo importante de vida entre fines de semana de encierro regulando los platinos, o las siempre estresantes visitas a diferentes gremios del rubro que van a dejar secuelas indelebles en tu psiquis y en la de toda tu descendencia. ¡Cuidado!”.

Por último, le envió un mensaje a quienes el Fiat 600 S no los satisface y buscan algo más flexible y acorde a sus necesidades, pero con una dura advertencia. “La compra de un clásico en estado de concurso es una gratificación personal y como tal debe ser entendida. Lo querés ahora y lo tenés ahora. Quien así no lo vea, puede recorrer otros avisos en busca de ofertas que seguramente colmen sus acotadas expectativas”, apunta.

Una de las posibilidades de tener la joyita, sostiene, es aceptar una permuta “solo por Opel K180 naranja”. “Me olvidaba: los kilómetros no tuve tiempo de bajárselos, como hace la mayoría de los que venden estos autos. Ese día, en Warnes, había una cola muy larga de Mercedes y BMW esperando por el cirujano. Si lo quieren con 30 mil, va incluido en el precio”, cierra.

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