Sep 062021
 

Tal como lo había previsto al desatarse el conflicto, el gobierno de Alberto Fernández presentó, el viernes por la tarde y a través de la Cancillería, una nota formal de protesta a Chile, por el decreto del presidente Sebastián Piñera que incluyó 5000 kilómetros cuadrados de plataforma continental al sur de Tierra del Fuego que la Argentina reclama como propios, con aval de Naciones Unidas.

Con fuerte tono crítico, la carta cuestiona la “vocación expansiva” de Chile y califica de “contradictoria” su actitud en relación con la postura que tomara ese mismo país en relación al tratado entre ambos países de 1984 y la resolución de la ONU, que en 2017 aceptó la incorporación de más de un millón de kilómetros cuadrados de plataforma continental a territorio argentino, incluida la porción que hoy reclama el gobierno trasandino.

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“El Gobierno argentino nota con preocupación que dicha medida refleja una pretensión por parte de la República de Chile de proyectar plataforma continental al este del meridiano 67º 16, 0, avanzando sobre la plataforma continental argentina y superponiéndose también con una gran extensión de fondos marinos y oceánicos que forman parte del Patrimonio Común de la Humanidad”, inicia la carta. Y agrega que “la aspiración que ahora Chile manifiesta mediante esa medida es contraria al Tratado de Paz y Amistad Argentino-Chileno, celebrado el 29/11/1984, y a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, y evidencia una vocación expansiva que la Argentina se ve obligada a rechazar”, afirma la cancillería.

“El reclamo al que se refiere dicho decreto resulta manifiestamente extemporáneo y contradictorio con la conducta de Chile previa a mayo de 2020 y desconoce lo dispuesto por las normas internacionales aplicables cuya interpretación de buena fe es exigida por el derecho internacional”, continúa el texto, que recuerda que la “Argentina presentó el límite exterior de su plataforma continental el 21 de abril de 2009, el que fue analizado por la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC) entre 2012 y 2016″, y aprobado en 2017. El texto de la protesta es similar al enviado el viernes a Naciones Unidas y a la Autoridad Internacional de Fondos Marítimos.

“La demarcación del límite de la plataforma continental argentina guarda plena conformidad con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 y el Tratado de Paz y Amistad Argentino-Chileno de 1984″, continúan los funcionarios argentinos. Y advierten que “cabe recordar que de conformidad con lo dispuesto en los artículos 136 y 137 de la Convemar, la zona y sus recursos constituyen Patrimonio Común de la Humanidad. Por ello, los Estados tienen vedado el reivindicar o ejercer soberanía o derechos soberanos sobre parte alguna de la zona o sus recursos, los cuales pertenecen a la humanidad en su conjunto y cuya administración corresponde a la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos”.

En el final de la protesta -que cuestiona “en todos sus términos” al decreto de Piñera-, la Cancillería afirma que “agradecerá que esta impugnación formulada por la República Argentina sea publicada junto con cualquier carta marítima que Chile remita a la Secretaría en las que se represente una pretensión semejante”.

El conflicto

Hace diez días, una vez conocidos el decreto presidencial y el primer rechazo argentino, el canciller chileno Andrés Allamand anticipó que tomaría contacto “en los próximos días con el canciller argentino Felipe Solá para conversar de qué manera y de qué forma, cuál sería el procedimiento y la metodología más adecuada para iniciar las conversaciones para establecer este diálogo diplomático”. Fuentes de la diplomacia chilena precisaron entonces a LA NACION que el intercambio (no necesariamente presencial) sería “dentro de esta semana”, aunque finalmente la charla no se llevó a cabo.

Reunión remota de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación, de la que participaron el canciller Felipe Solá y el embajador Daniel Filmus, secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur

Los argumentos que la Argentina pensaba llevar a ese encuentro de cancilleres fueron resumidos por la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (Copla), organismo encargado de “elaborar la presentación final del límite exterior de la plataforma continental argentina”, y son similares a los que finalmente conformaron la nota de protesta formal de la Cancillería.

“Chile conocía y consintió el límite exterior de la plataforma continental argentina al sur de Tierra del Fuego”, afirman los técnicos de Copla, en respuesta al decreto del gobierno de Sebastián Piñera que amplía la plataforma continental de su país, en detrimento de la demarcación de Naciones Unidas, que otorga esa zona marítima a la Argentina.

El canciller Felipe Solá explicó la postura argentina la semana pasada, ante los senadores que integran la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta. Piñera, en tanto, reiteró durante el fin de semana su reivindicación de la zona marítima incluida en el decreto.

NOTA COMPLETA

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