Sep 132021
 

BRATISLAVA.- El cardenal argentino Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para la Iglesias Orientales y vice-decano del Colegio Cardenalicio, que es parte del séquito papal en la gira por Hungría y Eslovaquia, no ocultó hoy su satisfacción por el buen estado del Papa, que aparece recuperado en este primer viaje internacional posterior a su operación al colon. En la delicada intervención, que tuvo lugar el 4 de julio pasado en el hospital Gemelli, le sacaron 33 centímetros de intestino, como el propio Francisco reveló.

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Yo creo que el Papa con este viaje ciertamente ha demostrado que la operación es agua pasada y que puede cumplir fehacientemente y normalmente su gran ministerio, para la Iglesia y para el mundo”, aseguró Sandri, en diálogo con LA NACION poco antes de que el Papa pronunciara su discurso ante autoridades de Eslovaquia, miembros de la sociedad civil y del cuerpo diplomático, en el jardín del Palacio Presidencial de Bratislava.

El Papa, en Bratislava. (AP Photo/Petr David Josek)

“Para mí ha sido impresionante verlo ayer en Budapest y hoy aquí, porque ha respondido de una manera increíble. No solo que ha hecho así, poco a poco, lo que tenía que hacer, sino que ha hecho mucho más de lo que debía, demostrando que está recuperado”, comentó Sandri, al destacar que el aspecto radiante del Papa, que tanto ayer como hoy se salió del protocolo e hizo detener su papamóvil o auto para bendecir bebes y saludar a madres y niños. “Y ayer lo demostró con ese sol y todo sobre el altar de Budapest. Verdaderamente, deja la sensación de que lo que ha pasado con la operación es ya agua pasada. Y puede con mucha energía, seguir adelante. Así lo vi yo”, agregó.

El cardenal Leonardo Sandri

De hecho, consultado por los rumores de renuncia que corrieron hace unas semanas, alimentadas por sectores opositores, Sandri, de 77 años y que fue sustituto de la Secretaría de Estado en tiempos de san Juan Pablo II, de quien fue “la voz” cuando ya estaba muy enfermo, minimizó el tema. “Cómo el mismo dijo [en una reciente entrevista a la radio española Cope], cuando se habla de la salud del Papa enseguida se mueven las campanas del cónclave”, añadió, riendo.

El cardenal argentino también subrayó la dimensión de esta gira. “Este viaje es muy importante porque pone la dimensión de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía como centro de la vida de la Iglesia y eso fue la demostración que tuvimos ayer en Budapest, con esa Eucaristía, tan participada, tan solemne, con representantes de la Iglesia universal y de otras iglesias, ya que estaba el Patriarca Bartolomé (de la Iglesia ortodoxa de Estambul) y de otros credos, que han podido, así, honrar Jesucristo”, dijo, en alusión al cierre del Congreso Internacional Eucarístico (CEI) de la víspera, en el que participaron más de 100.000 personas y prelados de 70 países.

Y es lo que el Papa ha querido: un viaje de adoración, de espiritualidad, aquí, en el corazón de Europa”, resaltó el purpurado, que forma parte de la comitiva de esta gira al corazón de Europa porque en Eslovaquia también hay una importante comunidad de rito griego-católico, oriental (unos 200.000 fieles) que el papa Francisco visitará mañana en Presov, la tercera ciudad de Eslovaquia, al este.

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“Aquí, en Eslovaquia, hay una Iglesia que crece, tenemos también a nuestros orientales y será una ocasión muy grande para el Papa para dar a este país un impulso que hace que toda la vida de estos pueblos de Europa piensen que, si no están centrados en lo que es la dignidad del hombre, para nosotros imagen de Dios, todo lo que se construye puede ser una construcción sobre arena y no sobre bases sólidas”, añadió.

Francisco, con la presidenta eslovaca Zuzana Caputova (Photo by Tiziana FABI / AFP)

Sandri también subrayó el llamado a construir puentes y al diálogo que hizo ayer Francisco en su visita relámpago para clausurar el CEI de Budapest, capital de Hungría, país donde está en el poder un político soberanista y nacionalista como el premier, Viktor Orban, famoso por sus políticas anti-inmigrantes.

“Ayer fue muy importante el tema de los puentes y eso es también una exhortación del Papa a estos países que quizás han logrado ya un cierto bienestar, a que sean acogedores, abiertos, en la línea de construir una humanidad nueva, que todos soñamos, de fraternidad, de acogida, de ayuda a los que más necesitan y no de rechazo o de cerrar las puertas”, concluyó.

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