Sep 152021
 

PUERTO PRÍNCIPE.- El enigma sobre el asesinato del presidente de Haití Jovenel Moïse continúa sin resolverse, y las miradas recayeron, ahora, sobre el primer ministro, Ariel Henry, quien había sido designado por Moïse, unos pocos días antes de su muerte, para reemplazar a Claude Joseph. Henry reaccionó de una manera particular: en vez de apelar a su defensa, destituyó al fiscal que lo inculpó.

El fiscal de Puerto Príncipe, Bed-ford Claude, vinculó a Henry con el magnicidio tras encontrar registros telefónicos comprometedores del día del homicidio -el 7 de julio de 2021-, y solicitó que se le prohibiera la salida del país. De inmediato, Claude fue destituido mediante una carta en la que se ha justificado la decisión por presuntas “faltas administrativas graves”.

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“Existen suficientes elementos comprometedores que forman (mi) convicción sobre la oportunidad de imputar al señor Henry y de pedir su inculpación pura y simple”, dijo Claude en una carta dirigida al Tribunal de Primera Instancia de Puerto Príncipe. En una segunda nota, dirigida al director de migraciones, el comisario del gobierno justificó la medida de prohibir a Henry la salida del país, ante las “graves presunciones por el asesinato del presidente de la República”.

El presidente Jovenel Moïse fue asesinado en su residencia de Puerto Príncipe el 7 de julio, ataque en el que su esposa, la ahora viuda Martine Moïse, resultó herida

El primer ministro supo con antelación que sería acusado por el fiscal y se adelantó al firmar el telegrama de despido el lunes 13 de septiembre, un día antes de que Claude le prohibiera la salida del país. Por este motivo, fuentes cercanas al primer ministro han señalado que la medida judicial podría quedar sin efecto en tanto se tomó cuando el fiscal ya había sido destituido.

Henry fue aún más lejos y ya nombró al sustituto de Claude, Frantz Louis Juste, quien ha tomado ya posesión de su cargo, según han informado los voceros del primer ministro a través de Twitter.

La viuda del presidente de Haití, Martine Moïse, fue llamada nuevamente a declarar; lo hizo en varias ocasiones desde su regreso de Estados Unidos, en donde estuvo internada por las lesiones que le produjo el ataque

“Por delegación del primer ministro, Ariel Henry, el ministro del Interior, Sr. Liszt Quitel, procedió, esta tarde, a la toma de posesión del comisionado del gobierno de Puerto Príncipe, Frantz Louis Juste, en sustitución de Bed-Ford Claude, destituido”, comunicaron desde la cuenta oficial de la oficina del primer ministro haitiano, junto a una foto del titular de la cartera del Interior y el nuevo fiscal.

Pese a ser destituido, el fiscal saliente insistió el martes, en una carta dirigida al director del Departamento de Inmigración y Emigración de Haití, Joseph Cianculli, que se prohibiera a Henry “abandonar por vía aérea, marítima y terrestre el territorio nacional por las graves acusaciones de asesinato del presidente Jovenel Moise”. Asimismo, solicitó al Tribunal de Primera Instancia de Puerto Príncipe la imputación de Henry en el caso del asesinato del presidente.

En el marco de la investigación, el fiscal encontró varias llamadas telefónicas entre el actual primer ministro y uno de los principales sospechosos del asesinato, Joseph Félix Badio, unas conversaciones que habrían tenido lugar el mismo día del magnicidio.

Badio, antiguo empleado del Ministerio de Justicia, está escondido desde que se dictó una orden de detención contra él en julio, al ser señalado como planificador del ataque contra el mandatario.

Moise fue asesinado el 7 de julio por un comando de mercenarios colombianos contratados por una empresa de seguridad de Miami regentada por un venezolano. Más de 40 personas han sido detenidas en el marco de la investigación, entre ellos una veintena de exmilitares colombianos y cinco ciudadanos con nacionalidad haitiana y estadounidense, además de varios policías.

Más de 40 personas han sido detenidas en el marco de la investigación, entre ellos una veintena de exmilitares colombianos y cinco ciudadanos con nacionalidad haitiana y estadounidense, además de varios policías

Por otro lado, el juez de instrucción Garry Orelien ha llamado a la esposa del fallecido presidente, Martine Moïse, quien resultó herida por los atacantes en la noche del magnicidio, a declarar ante el Tribunal de Primera Instancia de Puerto Príncipe el próximo 20 de septiembre.

Llamadas telefónicas y estado de la causa

La noche del viernes, Claude ya había invitado al jefe del gobierno a presentarse el martes ante la fiscalía, al afirmar que Henry, unas horas después del asesinato de Moise, sostuvo conversaciones telefónicas con Badio, el exfuncionario del Ministerio de Justicia haitiano. Las llamadas se habrían realizado a las 4:03 y a las 4:20 de la madrugada del 7 de julio, y las pruebas demuestran que Badio estaba en las inmediaciones de la casa de Moïse en aquel momento y que Henry estaba en el Hotel Montana, un alojamiento de la ciudad capital de Puerto Príncipe. En su carta al juez, Claude afirmó que las llamadas duraron un total de siete minutos.

Henry, neurocirujano de profesión, fue nombrado primer ministro por Moïse días antes de su muerte, en sustitución de Claude Joseph, y prestó juramento el 20 de julio, comprometiéndose a mejorar la crisis de seguridad del país y a organizar las elecciones, muy postergadas por el expresidente.

De acuerdo con la ley haitiana, un primer ministro no puede ser interrogado a menos que el presidente lo autorice, pero tras el asesinato de Moïse, Haití carece de Presidente.

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Orelien, el juez del caso, tiene un plazo de tres meses para determinar si los hechos del caso justifican alguna medida. Luego, emitiría una ordenanza dictando lo que ocurra con el caso, explicaron en Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití.R

En medio de la convulsión política y los intereses cruzados, la Oficina de Protección Ciudadana de Haití –una suerte de Defensoría del Pueblo- anunció que había tomado la decisión “objetiva y valiente” de exigir la renuncia de Henry, y pidió a la comunidad internacional que dejara de apoyarlo.

Además, se emitieron denuncias sobre secretarios judiciales involucrados en la causa del magnicidio que han tenido que esconderse por amenazas, así como el caso de un juez haitiano que renunció el mes pasado a la investigación “por motivos personales”.

“Los verdaderos culpables, los autores intelectuales y coautores y patrocinadores del asesinato del presidente Jovenel Moïse serán encontrados y llevados ante la justicia y castigados por sus crímenes”, fue lo único que se limitó a decir el primer ministro en público, recientemente.

Agencias DPA, AP y AFP

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