Sep 232021
 

Quizás el tiempo aclare cuánto hay de show mediático y cuánto de realidad en el conflicto que en los últimos tiempos entablaron Bryson DeChambeau y Brooks Koepka, dos de las grandes figuras del equipo de los Estados Unidos que se medirá con Europa desde este viernes y hasta el domingo en la Copa Ryder, en el exigente campo de Whistling Straits, en Wisconsin, Ohio. La pasión desbordante que despierta este tradicional torneo de golf se ve un tanto opacada por el morbo que todavía genera aquel cortocircuito entre los dos pesos pesados, en el que no faltaron acusaciones, ironías y burlas desde hace un par de años, tanto en vivo como desde los medios y las redes sociales.

Pero parece que llegaron tiempos de paz, e incluso una velada a solas que sirvió para limar asperezas. Por supuesto que la situación lo ameritaba, ya que juntos necesitan unir fuerzas para que el conjunto norteamericano se desquite de los europeos, después de haber caído derrotado hace tres años en Le Golf National, en París por 17,5 a 10,5. Un nuevo golpe bajo entre ellos podría ser letal para los intereses del capitán, Steve Stricker, y para el grupo integrado por los 12 golfistas, ocho de ellos ubicados en el top ten del ranking mundial. Claro, tampoco se espera que compartan un foursome o un fourball.

En la previa del certamen no hubo palabra más esperada que la de DeChambeau, que certificó el acercamiento a Koepka de manera personal: “Me senté y cené con él en la noche del lunes y estuvo bien. Creo que tal vez haya algo entretenido de aquí en el futuro, pero no hablaré mucho más sobre eso”. Si bien el Científico no dio más detalles sobre lo que vendrá, es posible que se trate de una exhibición similar a la que participó para la televisión en julio pasado junto con Phil Mickelson y los jugadores de fútbol americano Tom Brady y Aaron Rodgers. Imaginarlo junto con Koepka en un torneo más relajado supondría una garantía en los ratings de TV. Pero además, el campeón del US Open 2020 habló sobre todo lo que rodeó en su pelea con el cuádruple ganador de majors: “Muchas de estas cosas de las redes sociales definitivamente han sido impulsadas por muchos factores externos, no necesariamente por nosotros dos’’.

Todavía falta la opinión de Koepka, pero uno de sus más recientes posteos apuntó a no avivar más el fuego y a enfocarse en lo estrictamente competitivo. Fundamentalmente, llevar el mensaje de que “acá está todo en orden”. Sucedió que la cuenta oficial de la Copa Ryder de Estados Unidos publicó un video en donde se observa al oriundo de West Palm Beach acercarse a DeChambeau durante la práctica del martes; allí conversan brevemente cara a cara y el Científico asiente con la cabeza en un gesto amable. Enseguida, Koepka vuelve sobre sus pasos y el público aplaude el contacto, mientras que el Bombardero alienta a los espectadores con una sonrisa y un movimiento de brazo. Sobre ese posteo, Koepka escribió: “Nada que observar acá, solo compañeros de equipo hablando”.

Muchos creen que el conflicto fue fogoneado por ambos a propósito, después de que el PGA Tour instrumentara un bonus de 40 millones de dólares para los 10 jugadores que en un año presenten más índices de popularidad, un cálculo basado en algoritmos según las búsquedas de Google o la calificación que mide el atractivo del jugador como marca. Hay otra razón clave para que los dos, eventualmente, hayan decidido levantar notoriamente el perfil: Netflix confirmó que lanzará un documental mostrando un ángulo más íntimo del máximo circuito de golf, un trabajo similar al excelente “Drive to survive”, que exhibe por dentro el Circo de la Fórmula 1.

En línea con esta idea, el coach de DeChambeau, Mike Schy, aseveró que su pupilo tendría ganas de acabar con la disputa. En conversación con el Irish Times, Schy aseguró: “Si bien ambos están haciendo esto para maximizar su perfil de figura global, Bryson quiere que esto se termine pronto”. E indicó: “Es momento de seguir adelante, dar vuelta la página, el tema final es que los dos tienen dos grandes egos”.

Con su sola presencia, solo Tiger Woods hubiese sido capaz de diluir los coletazos de este chisporroteo, que hasta incluyó palabras sarcásticas de DeChambeau a Koepka mientras éste brindaba una entrevista a Golf Channel. Sin embargo, el ex Nº 1 no estará junto con Stricker para comandar el conjunto norteamericano. Ni siquiera como invitado ilustre. “Hablamos regularmente y, aunque no estará físicamente, forma parte en todo sentido de nuestro equipo. Está mejorando y su objetivo es volver a jugar”, aseguró Stricker sobre el ganador de 15 majors.

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