Sep 232021
 

El estreno de La 1-5/18 provocó muchas reacciones entre los televidentes y especialmente entre los usuarios de Twitter, que inmediatamente publicaron ingeniosos memes sobre la flamante tira de eltrece, sus protagonistas, su trama y hasta sobre el mismísimo Adrián Suar. Que son malos actores, que la historia es trillada, que es una burla a quienes viven en barrios de emergencia, que hay errores de escenografía, de vestuario y tantas cosas más. LA NACION habló con uno de sus protagonistas, Esteban Lamothe, para saber qué opina de los memes. “Me parecen redivertidos. Es una nueva forma de expresarse, de comunicarse y tienen que ver con el humor y el odio, y que a veces se potencian de una buena manera, hay que reconocerlo, aún cuando hablan mal de algunos de nosotros o de la novela”.

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-¿Te enoja que te ridiculicen?

-Creo que enojarse por eso es entrar en un sinsentido. Y también es algo muy de Twitter, y quizá la gente que mira la novela no mira Twitter. Esa es otra realidad. Los memes son graciosísimos, hace mucho que me los hacen y ya me acostumbré. Al comienzo quizá sí me sentía más raro, o no lo entendía, pero son ingeniosos. Y es parte de la popularidad de la novela. Los hacen sobre las actuaciones, sobre los guiones de Jessica Valls, Lily Ann Martin y Marcelo Nacci, sobre Adrián Suar, sobre Agustina (Cherri), sobre Gonzalo (Heredia), incluso algunos pibes nuevos o sobre mí. Y está buenísimo, porque si hacen memes es que están mirando la novela. Hay gente que la consume de una forma sincera, a quienes les gusta el género, y otros la consumen de una manera más irónica. Cada cual que la consuma como quiera, pero está bueno que la consuman.

No faltó quienes compararon a Esteban Lamothe con Sebastián Estevanez, otro clásico blanco de las críticas tuiteras.

-¿Y en la calle qué te dicen?

-La gente me tira buena onda, es fascinante, espectacular. Por eso digo que Twitter es otra dimensión y lo respeto porque tengo esa red social, la miro, amo los memes y me encanta todo eso que se arma con una impunidad total. Me parece redemocrático que cualquiera diga lo que quiera, siempre y cuando no hagan bullying, no se burlen, no ofendan.

-Pero se burlan…

-Se burlan de que, para ellos, un actor actúe mal o de que una escena esté mal escrita y bueno, están en todo su derecho. También se genera otro lenguaje y empiezan a ser famosos los memes. Estamos asistiendo al nacimiento de algo nuevo y la gente los consume porque es una nueva forma de expresarse. Prohibirlo o enojarse con algo de eso me parece que es medio careta. Hay que aceptarlo, aún cuando hablan mal de uno.

La 1-5/18

-¿Entonces no te quedas enganchado?

-Trabajo doce horas por día, tengo un hijo (Luis Ernesto, de 9 años), la mamá (la actriz Julieta Zylberberg) está en Chicago (Estados Unidos) en este momento y no me puedo quedar paralizado por algo que puedan decir de mí, si no no podría trabajar o debería dedicarme a otra cosa. Es otro espacio que hay que respetar y que está bien que exista. Me emociona haber vuelto con una ficción despuès de una pandemia y tengo unos compañeros hermosos a los que admiro. No había visto las últimas ficciones que hice y en cambio miro esta todos los días y me gusta. Estoy contento y eso es lo importante.

La escritora Camila Sosa Villada bancó al actor Esteban Lamothe por su papel en la nueva tira de Polka y él le respondió.

-¿Hablaste con algún religioso para interpretar al padre Lorenzo?

-Mi personaje es un cura que con el correr de los capítulos se va volviendo un chabón. Un cura muy seguro de su vocación, pero el barrio y las personas lo interpelan hacen que se modifique y todo se pone más dramático, porque además se va a confundir entre Dios y el amor. Miré a algunos actores que interpretaron a curas y sobre todo traté de entender qué lugar ocupan en la iglesia católica, un organismo que está un poco golpeado porque hay abusos, corrupción. Sin embargo todavía quedan algunas cosas buenas y una de ellas son los curas villeros, por eso conocer al padre Agustín de la Villa 31 fue revelador para saber dónde me paraba con mi personaje. Mucho para componer no tenía, porque es una tira y todos estamos al servicio de la historia que contamos. Pero quería saber qué función cumple un cura en una villa, un lugar al que no llega la policía, los médicos y mucho menos los políticos.

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