Sep 232021
 

PARIS.– Son las dos de la tarde en plena semana, y unos curiosos siguen vigilando la entrada del Royal Monceau, el hotel donde Lionel Messi se está quedando desde que llegó a París el 10 de agosto. Camila y Tomás, de Tandil (Buenos Aires), esperan desde hace ya tres horas, con cámara al hombro, que entre o que salga el ídolo. “Queremos verlo y tomarnos una foto con él”, dice Camila. Los dos jóvenes están entre los primeros clientes de lo que pronto se podrá llamar el “Messiturismo”.

Estaban viajando por Grecia cuando se enteraron de que el nuevo número 30 del PSG iba a jugar contra Lyon el domingo pasado. “Adelantamos nuestra estadía a París para ver el partido. Compramos primero las entradas, y después los billetes de avión”, detalla la treintañera riéndose. Una noche “incomparable”, a pesar del revuelo que causó en Europa su salida al minuto 75 y el desplante a Pochettino.

“Messi es un show en sí”, confía Yves Abitbol, cofundador de la agencia de viaje exclusiva Mytravel. “Tenemos clientes que viajan a París sólo para verlo”. En poco más de un mes, la actividad de la empresa incrementó entre un 5 y un 10% solo por la presencia del ex barcelonista en París.

Abitbol, que también ofreció servicios de conserjería en 2017-2018 a los jugadores del PSG antes de que el club se encargara de ello, suele organizar actividades atípicas para sus clientes adinerados. “Ya nos pidieron asistir a un entrenamiento del PSG con Messi, y creo que ya tenemos seis pedidos de su camiseta firmada”, agregó el empresario, él mismo asombrado todavía.

Según Abitbol, es la primera vez que la popularidad de un jugador depende tan poco de su nacionalidad. “Cuando Neymar llegó, tuvimos brasileños que querían venir. Ahora, hay turistas de todos los países que reservan viajes: americanos, singapurenses, británicos. Es un icono multigeneracional y multicultural. Es algo realmente increíble”, concluye, seguro de que ese fervor en las reservas goteará pronto en todo el ecosistema turístico de París.

Locos por el rosarino: largas filas para comprar la camiseta de Messi en la tienda de PSG

Un negocio lucrativo para las agencias inmobiliarias exclusivas

De la llegada de Messi, Abitbol habría podido aprovecharse aún más. Además de sus actividades en el turismo y en la consejería, tiene una agencia inmobiliaria especializada en bienes excepcionales, pero no se posicionó en la búsqueda de un alojamiento para los Messi, por lo difícil que es esta misión. Sin embargo, la venta o el arriendo de la futura casa del rosarino –en la cual trabajan unas cuatro o cinco agencias en París– generará grandes ganancias para la empresa que finalmente cierre el contrato.

Susie Hollands, fundadora de la agencia Vingt París, fue seleccionada para ofrecer algunas opciones. Dos apartamentos que no convencieron por no tener parkings suficientemente grandes, lo que “es muy difícil encontrar en París, tanto como casas”, explica. Ella es experta en la búsqueda de residencias para atletas, y conoce bien los deseos de los jugadores. Ahora mismo, tiene un piso similar a lo que se puede ofrecer a un jugador del tipo “Messi”, que por ahora tiene más vistas en mansiones fuera de París.

En ese tipo de apartamentos parisinos, el alquiler varía entre 35.000 y 50.000 euros. Firmando el contrato, la agencia recupera un 10% en el alquiler y entre 50.000 y 60.000 euros de honorarios. Para una compra, gana un 5% en la venta.

Para Susie, el impacto de la llegada de Messi ya es “enorme”, para los que trabajan de cerca o de lejos con el PSG, Messi o sus hinchas. “Está muy bien para París, porque tuvimos unos años muy complicados con las huelgas, el Covid… Necesitábamos eso”.

El efecto Messi ya empieza a verse en las mesas de restaurantes parisinos, aunque habrá que esperar a la reapertura de las fronteras a nivel mundial para cifrar los beneficios generados por su llegada a París. Justo en frente al hotel Royal Monceau, Amel Bohli dirige el bistrot francés “La belle poule” (La linda gallina). La segunda semana de agosto, en la que Messi dejó sus valijas del otro lado de la avenida, fue bien particular.

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“Recibimos a paparazzis, y a gente que vino a comer desayuno, almuerzo y cena, porque acampaban enfrente del hotel. El restaurante contó con 20 a 30 cubiertos más por día esa semana, algo significativo en la temporada más baja del año”, comenta Amel, la patrona.

Messi compensó parte de la pérdida de clientes vinculada a la implementación del pase sanitario en los restaurantes franceses, impuesta un día antes de su llegada a París. Desde el 9 de agosto, los clientes necesitan un certificado de vacunación o de test Covid negativo para entrar a bares y restaurantes.

Del otro lado del Sena, el río que parte la capital francesa en dos, el dueño de Volver, el restaurante argentino más famoso de París, también se alegra de la llegada del hijo prodigio. Carlos Muguruza es amigo de los jugadores argentinos del PSG, que suelen venir a su parrilla para comer “carne como en Argentina”.

Se espera que en cualquier momento, Di María u otro compañero lleve a Leo a comer, y los hinchas bien informados lo saben. Desde que llegó Messi a París, Carlos vio un incremento de sus abonados en Instagram, así como en sus reservas, pero sin poder cifrarlos.

El próximo objetivo de Carlos es invitar a todos los argentinos a festejar la Copa América. Pero tampoco quiere que su restaurante se vuelva un lugar de reunión del turismo “Messi”, “como pasó enfrente del aeropuerto y del hospital americano cuando llegó‘’, dice. ¿Crear un plato signature Messi? “Lo estoy evaluando”, confiesa.

Con Messi, la marca PSG deja el lujo francés en el banco

Según varios medios deportivos, Messi ganará un salario neto de 71 millones de euros en las dos próximas temporadas en París. Sin embargo, el presidente del PSG, el qatarí Nasser Al-Khelaïfi, afirmó que su nuevo jugador iba a generar mucho más beneficios de lo que iba a costar al club. De fuente interna, se dice que ya sobrepasó las estimaciones.

Es el mayor estreno de una camiseta que conoció el PSG. La camisa con el número 30 sigue agotada en la tienda de los Champs-Elysées en París. Según las previsiones para el año que viene, Messi generará un incremento de un tercio de la venta de camisetas del PSG a nivel mundial, actividad que genera aproximadamente un millón de euros por año.

Neymar, Mbappé y Messi: el tridente de oro del PSG

En las redes sociales, el impacto es aún más fuerte. Hace unos días, el PSG se volvió la primera marca francesa en Instagram, con más de 50 millones de seguidores, dejando atrás Vuitton, Dior y Chanel.

El efecto Messi no se ve tanto en el estadio del Parc des Princes, que aloja un poco menos de 50.000 sitios. Ya estaba completo desde el 2017 y la llegada de Ney. Sin embargo, hubo un incremento de la demanda en los palcos premium. Los que dudaban en renovar el abono confirmaron sin dudarlo cuando Messi firmó.

En el PSG, se esperan también mucho más visitas turísticas en el estadio, como pasó con el Camp Nou, que con el tiempo pasó de ser un lugar de hinchas a un monumento turístico imperdible en Barcelona.

En el PSG, se dice que Messi trajo una manera de ser humilde, sobria, que es muy apreciada, tanto por los compañeros como por los nuevos socios. Y ni una lesión –que le impidió jugar ayer contra Metz– parece poder frenar por ahora el impacto económico que tiene el argentino en París.

NOTA COMPLETA

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