Sep 282021
 

Después del encuentro con los supermercados, Paula Español retomó las reuniones con los grandes fabricantes y relanzó su programa de “aumentos administrados”, con la mira puesta en las elecciones de noviembre y el frente interno.

Los aumentos administrados parten de la premisa de que las únicas listas de precios con subas que pueden recibir los supermercados son aquellas que en forma previa y expresa fueron autorizadas por la Secretaría de Comercio. Al igual que en el encuentro del último lunes con las cadenas de supermercados, en las reuniones 1 a 1 que lleva adelante con la industria Español ratificó la idea de que las empresas solo podrán disponer aumentos de un dígito y en un plazo nunca menor a los dos meses.

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El objetivo declarado de Español es evitar que los aumentos de precios en los alimentos terminen “quedándose” con la plata que el Gobierno está volcando al mercado a través de la suba en el salario mínimo, la devolución del impuesto a las ganancias o un eventual relanzamiento de programas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

“Lo que nos pidió fue una máxima coordinación con los supermercados para disponer únicamente de los aumentos de precios autorizados por la propia Secretaría”, explicó en una empresa de alimentos que ya pasó por las oficinas del equipo de Español.

Las reuniones con la industria se iniciaron la semana pasada con los primeros encuentros con P&G, Arcor, Las Marías y Molinos Río de la Plata. Ayer fue el turno de La Serenísima y para los próximos días están programadas las citas con representantes de Unilever, Quilmes y Danone. Por su parte, para la semana próxima está programada una ronda de reuniones de encuentros con los mayoristas y los supermercados nacionales nucleados en la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).

Multas en las góndolas

En los encuentros con los empresarios, Español también les adelantó que se intensificarán los controles para fiscalizar la aplicación de la ley de Góndolas. Formalmente, la norma entró en vigencia en mayo último, aunque hasta ahora hubo un período de gracia para que los supermercados fueran adecuando su propuesta comercial.

“En los primeros meses, entendiendo que la implementación necesita cierto proceso para identificar e incorporar nuevos proveedores, se dio cierta flexibilidad para la adaptación. Pero, a partir de ahora, se considera que ese período de adaptación ya se cumplió”, explicaron fuentes de la Secretaría. Y precisaron que las multas pueden ser de hasta hasta 10 millones de unidades móviles, que hoy son equivalentes a $550 millones.

En la Secretaría de Comercio destacaron que la ley de Góndolas ya se tradujo en la incorporación de 80 nuevas pymes a los grandes supermercados. Además, hay unas 90 que están por ser dadas de alta o trabajando para desarrollar nuevos productos junto a las cadenas.

Canastas ampliadas

En forma paralela, desde la secretaría avanzan con las reuniones para la nueva etapa de Precios Cuidados. La actual canasta vence en los primeros días de la semana próxima y la idea de Español es relanzar el programa oficial incorporando más marcas y categorías.

“Todavía no está definida la pauta de aumentos para el próximo trimestre en Precios Cuidados, pero damos por descontado que será de un dígito”, señalaron a LA NACION en una empresa que participa en forma activa del programa.

En los encuentros con los supermercados y las empresas fabricantes, Español les informó que empezarán a aplicarse multas a las firmas que incumplan con la ley de Góndolas

La secretaría además está trabajando en la ampliación de Súper Cerca, una canasta de alimentos y bebidas focalizada en el llamado canal tradicional (almacenes, autoservicios chinos, pequeños comercios de barrio). En este caso, la intención oficial también es ampliar la canasta sumando productos.

Desafío

El refuerzo de la canasta Súper Cerca no es un dato menor. En la Secretaría de Comercio son conscientes de que el punto débil del plan de aumentos administrados pasa por el canal tradicional.

A las empresas fabricantes les resulta muy difícil colar una lista de precios nueva en los supermercados básicamente porque las grandes cadenas denuncian ante la Secretaría de Comercio cualquier suba no autorizada. El panorama es muy diferente en el canal tradicional, ya que los pequeños comercios tienen mucho menor poder de fuerza para resistirse ante un aumento de precios.

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Esta disparidad explica que en el último tiempo se haya ido incrementando la brecha de precios entre los grandes supermercados y el resto de los comercios. Tradicionalmente, las cadenas más grandes eran en promedio un 5% más baratas que los canales competidores como autoservicios chinos o almacenes. Pero a partir de la implementación de los controles de la Secretaría -que frenan muchos de los aumentos para los supermercados, pero que son mucho menos efectivos entre chinos o pequeños autoservicios- la brecha de precios fue creciendo.

Según un último relevamiento de la consultora Scentia, una misma canasta de 1000 productos hoy es un 27% más barata en supermercados que en el canal tradicional. Y la diferencia tiende a incrementarse cuando se incluyen en la medición a los cortes de carne. De acuerdo a las cadenas, los “cortes cuidados” que ofrecen los supermercados a precios económicos ya representan hasta 20% de la facturación de una cadena.

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