Sep 282021
 

Resulta muy triste constatar la cantidad de jóvenes que deciden abandonar nuestro país con la esperanza de que, en tierras lejanas, se transformen en realidad sus sueños de un futuro previsible y promisorio.

Esto genera una profunda desazón, pero también alivio, en sus padres. Aunque, en tiempos de pandemia, la reunión entre padres e hijos que viven en continentes muy distantes se ha dificultado muchísimo, ninguno de los protagonistas de esta tragedia querría volver atrás.

“¿Qué nos pasó, Matilde?”, preguntaba Palmira, uno de los personajes entrañables de un programa de Antonio Gasalla, a su hermana, recordando tiempos mejores en una vivienda paupérrima. La respuesta de Matilde no se hizo esperar: “Gobiernos, Palmira, uno detrás del otro”.

Maravillosa síntesis no solo de la decadencia argentina sino también de los responsables de nuestras angustias endémicas y de nuestras pérdidas irreversibles. ¡Pobre Argentina: tan generosa con nuestros abuelos y tan involuntariamente mezquina con sus nietos y biznietos!

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.