Sep 282021
 

Reservas del Banco Central. Déficit. Brecha cambiaria. Esos son algunas de las variables en juego detrás de la estrategia del Gobierno para revertir el resultado de las PASO. El alcance y la profundidad de las medidas económicas, entre alivios de impuestos, bonos para jubilados y mayor gasto social, marcarán la agenda de los próximos meses y las consecuencias macro para después del 14 de noviembre.

Escenarios macro según el nivel de gasto electoral.

Porque de acuerdo con el nivel de gasto y expansión del déficit acumulado en esa batería de iniciativas será el efecto sobre otras variables económicas y el horizonte de mediano plazo. Son tres posibles escenarios, según la consultora Equilibra, los que diagraman el “push electoral” del Gobierno.

El primero de los contextos diagramados por la firma liderada por los economistas Martín Rapetti y Diego Bossio es el más austero: comprende un gasto fiscal adicional de $132.800 millones, comprendido por un bono de $10.000 a seis millones de jubilados, refuerzos para la AUH, asignación por embarazo y monotributistas (1,8 millones de beneficiarios) y otros $45.000 millones en otros planes.

Ese caso, el más austero desde el punto de vista fiscal, también comprende un escenario de rollover de deuda en pesos del 105% y un déficit primario de $1,53 billones. Con menor expansión del gasto, habría menor presión sobre la brecha cambiaria, menor necesidad de gastar reservas para contener a los dólares financieros (US$1350 millones) y menor efecto sobre las reseras netas del Banco Central: se llegaría a las elecciones en US$3464 millones, según las estimaciones de Equilibra.

Martín Guzmán y el presidente Alberto Fernández

Mayores decisiones de gasto implicarían un efecto negativo sobre esta última variable. La firma diagramó un segundo escenario potencial de mayor expansión, explicado por un bono 50% mayor ($15.000 para seis millones de jubilados), mayores refuerzos en AUH, AUE y monotributistas y el doble de fondos destinados a otros programas de asistencia ($90.000 millones).

Ese escenario llevaría el “push fiscal” a $217.067 millones, con consecuencias sobre otras variables. Con más emisión de pesos, esa política expansiva presionaría sobre la brecha cambiaria: la consultora proyecta que ese escenario supondría menor rollover de la deuda en pesos (95%) y mayor tensión cambiaria, que demandaría al Banco Central US$2250 en intervenciones para contener al dólar ‘contado con liquidación’.

Así, habría consecuentemente un mayor drenaje de divisas en el Banco Central, que llegaría a noviembre con reservas netas por US$2314 millones (un 33% menos que en el primer escenario proyectado).

ARCHIVO Banco Central de La Republica Argentina Buenos Aires Argentin

Un tercer escenario que presentaría más expansión del gasto abriría espacio a una mayor exigencia sobre el BCRA y una consecuente debilidad sobre el balance de la autoridad monetaria. Con más pesos en la calle, Equilibra supone mayores dificultades para que el Tesoro pueda extender su deuda en pesos y una brecha cambiaria creciente.

Ese escenario de mayor ‘push’ fiscal se incluyen potencialmente la entrega de dos bonos de $10.000 a seis millones de jubilados, dos bonos de refuerzo beneficiarios de AUH, AUE y monotributistas y $155.000 millones en otros programas de asistencia social para totalizar una expansión de $300.654 millones. Así, el déficit primario llegaría a $1,73 billones.

La contracara de este mayor gasto, según Equilibra, es que se profundizarían los desequilibrios monetarios y supondría un escenario de mayor debilidad para el BCRA: con la brecha cambiaria en alza, la entidad se vería forzada a una mayor intervención para contener al dólar contado con liquidación (US$2650 millones).

Ese escenario tendría, a su vez, un impacto negativo sobre el patrimonio del Central: según Equilibra, el plan diagramado con mayor expansión del gasto llevaría al organismo a concluir el período con US$1464 millones en reservas netas.

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