Sep 302021
 

estancia La Paz, situada en Ascochinga, Córdoba, atesora en su historia diversas etapas biográficas que definieron el estilo y carácter de su jardín. Primero fue parte de la estancia Santa Catalina, fundada por los jesuitas. Cuando estos fueron expulsados pasó a manos de la familia Funes y luego a Julio Argentino Roca, quien convocó al célebre paisajista Charles Thays para que diseñara el parque que se articula sobre una gran laguna. En el año 2011 le llegó el tiempo a la paisajista Ernestina Anchorena, a quien se le asignó la tarea de hacerse cargo del paisajismo de un nuevo emprendimiento que compone el parque con el hotel, cancha de golf, club de polo, centro de eventos, sector ecuestre y lotes.

El casco histórico de Estancia La Paz data del siglo XIX y fue remodelado por encargo de Julio Argentino Roca, dos veces presidente de Argentina, que lo transformó en su residencia de verano. El parque fue diseñado por Charles Thays en 1900 alrededor de un lago artificial y con las sierras como marco.En el casco de la estancia, una escalinata de pórfido lleva a la antigua fuente de piedra. A los laterales se plantaron rosas ‘Prosperity’ (HM) y se rodeó la fuente con jazmín de leche.

Para abordar el trabajo se partió de una reflexión que la paisajista considera fundamental cuando se trata de unir aquello que tiene una importancia histórica con algo actual, y es dejar el ego de lado. Entender el sitio, su historia, pensar en las plantas que siempre hubiesen estado ahí, usar los materiales que corresponden a esa arquitectura, trazar líneas que partan de las casas y que no sean disruptivas.

En definitiva, trabajar sobre la idiosincrasia y los recuerdos, para darle una nueva lectura que de alguna manera vaya “cosiendo” las diferentes capas de tiempo e intervenciones, conformando una nueva capa, pero que no se manifieste como tal.

Unió la cerámica y la jardinería y creó una marca de piezas únicas inspiradas en la naturaleza

El Hotel, de catorce habitaciones, está ubicado en el corazón del parque exótico, diseñado por Charles Thays. Lo enmarcan 500 hectáreas de sierras, parque, bosques y río.

La primera decisión que se tomó en cuanto al diseño del espacio fue la de aterrazar la casa. En las fotos históricas se podía ver una intención de terrazas o circulaciones que delimitaban diferentes alturas. Esta decisión fue importante ya que la casa hacia el oeste estaba a nivel de la gran laguna, pero con una diferencia de altura muy grande hacia el norte, donde se ubica la “casa de mujeres” (que antiguamente cobijaba una pileta), y con el frente este, que da hacia una fuente de piedra. De esta manera se aterrazó un primer nivel para darle a la casa un jardín inmediato de pasto delimitado con un murete y una escalinata de piedra que lleva a la fuente; y un muro más pronunciado con una escalera que lleva a la casa de mujeres, que le da a esta su propio jardín íntimo.

Con el aterrazamiento se logró un primer nivel plano contenido por canteros
de rosas inglesas ‘Fair Bianca’ y ‘Sally Holmes’, en su mayoría.El jardín íntimo de la casa de mujeres se enmarcó con cipreses piramidales ejemplares, solado de granza y bancos de piedra recuperados. Atrás se ve la rosa china ‘Mutabilis’, la rosa polyantha ‘Perle d’Or’ y la rosa té ‘Général Galliéni’.

Además de construir las terrazas, se abrió un patio entre la casa de estilo italianizante y el ranchón de la época jesuítica, que permite conectar los dos jardines y prolongar la vista. En este patio se plantaron olivos que, junto con las tipas, fueron los árboles destinados a “coser” la sierra con el parque. Las tipas se eligieron por estar naturalizadas y por su copa globosa que, de alguna manera, remite a los árboles nativos serranos. También por su forma globosa se eligió el olivo, además de ser un árbol simbólico que nos acompaña desde tiempo inmemorial. Otros patios van llevando hacia las tiras de habitaciones, la entrada, la recepción y finalmente la pileta.

Patio que conduce a otras habitaciones con un camino de ladrillón trabado. Atrás pueden verse dos tipas enfrentando la galería del ranchón.

Recuperar la escala intermedia

“En una de mis primeras visitas, mientras caminaba bajo los inmensos árboles plantados por Thays, entendí que el parque había perdido la escala intermedia y empecé a trabajar en la búsqueda de elementos para elaborar un diseño que no solo le diera funcionalidad a cada sector con patios, caminos, terrazas, escaleras, sino que recuperara esa escala con elementos vegetales pregnantes”, cuenta la paisajista.

“Charlando con uno de los mozos, este me contó que él había nacido en la estancia y que se acordaba de algunas antiguas rosas que crecían cerca del agua. En ese momento entendí que las rosas abrazarían el casco, y que conformar una rosaleda le daría además un carácter único al jardín”.

Así, convocó a su gran amigo Rafael Maino, especialista en rosas antiguas, y con él elaboraron una lista de rosas especie, rosas té, inglesas, damascenas y musgosas, entre otras, para los diferentes sectores, teniendo en cuenta que se adaptaran al clima de Ascochinga.

A las rosas las acompañan cercos de buxus podados que marcan las líneas rectas tomadas de las construcciones.Jardín del antiguo lavadero de la estancia, donde se ven Iris germanica en flor y rosas té ‘Mrs. B.R. Cant’.

Las rosas fueron acompañadas por cercos de buxus podados para marcar las líneas rectas que se toman de las construcciones, y como cubresuelos se usaron Iris germanica que tan bien se dan en la zona. “En mis recorridas por el parque vi que todas las ‘obras de arte’, como puentes, un viejo acueducto, tomas de agua, etc., eran de ladrillón visto. Por lo tanto, me tomé de ese material para usarlo en solados, bordes de canteros, puentes, muros y muretes”. También se usó pórfido gris de la zona para los senderos que van más lejos, las calles y las pircas.

Junto con un gran equipo de jardineros y Blas Spina –a cargo de la ejecución–, se logró que los diferentes jardines y sectores del parque de La Paz tengan un espíritu atemporal, como si siempre hubiesen estado ahí, uniendo los viejos árboles custodios de la historia y las antiguas casas, con una escala intermedia que respeta, se amiga y enaltece lo que ya estaba.

Un rincón de piedra y vides en primer plano, recorte de un emprendimiento de enorme magnitud que incluye hotel, cancha de golf, club de polo, centro de eventos, sector ecuestre y lotes.

NOTA COMPLETA

Sorry, the comment form is closed at this time.