Cuando Se Creó La Bandera Argentina?

Cuando Se Creó La Bandera Argentina
Recursos – Hace 210 años el General Manuel Belgrano izó por primera vez la bandera argentina, el símbolo patrio más antiguo de nuestro país. ¿Sabías cómo era aquel primer estandarte que se enarboló en 1812?. Enterate acá Encontrá acá la línea de tiempo de la vida de Manuel Belgrano .

¿Dónde y cuándo se creó la bandera nacional de Argentina?

Origen – Fue creada por el General Manuel Belgrano el 27 de febrero de 1812, en el poblado de la Capilla del Rosario, Pago de los Arroyos, hoy ciudad de Rosario. Fue consagrada con los mismos colores “celeste y blanco” por el Congreso de Tucumán el 20 de julio de 1816, debido a una iniciativa del diputado Juan José Paso, y ratificada por el mismo cuerpo en Buenos Aires, el 25 de febrero de 1818, incorporando el sol incaico en la franja blanca central.

¿Cuando creo la bandera nacional Manuel Belgrano?

Por decreto del 18 de febrero de 1812, el Triunvirato creaba, según el diseño propuesto por Belgrano, una ‘escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían’.

¿Qué pasó el 20 de junio?

El 20 de junio se conmemora el Día Mundial del Refugiado como una expresión de solidaridad, sensibilización y responsabilidad con todas las personas refugiadas. Según datos del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el Refugiado), actualmente hay más de 45 millones de personas refugiadas, desplazadas y/o apátridas en el mundo.

¿Por qué Belgrano eligió los colores de la bandera?

Vida UCALP Algunos investigadores difieren acerca del origen de los colores de nuestra bandera nacional y existen diversas teorías al respecto, aunque algunas tienen elementos en común e inclusive son complementarias en su fundamentación. VIDA UCALP fue a las fuentes oficiales y te presenta una historia que recoge los posibles orígenes históricos de los colores de nuestra bandera nacional.

“La Bandera Nacional de la República Argentina” es un proyecto escrito por el Gobierno que junta, entre otras cosas, teorías, investigaciones históricas e hipótesis de por qué nuestra bandera lleva el celeste y blanco.

La Diputada Nacional y Licenciada en Ciencias Políticas   graduada en la UCALP, María Zamarreño , fue parte del proyecto oficial, ya que, en aquel entonces, era la Directora Nacional de Asuntos Públicos, por lo que participó como autoridad. Los posibles orígenes presentados por el proyecto de investigación oficial son los siguientes: EL ESCUDO DE BUENOS AIRES Algunos investigadores sostienen que los colores celeste y blanco surgieron cuando la Revolución, nacida en Buenos Aires, debió imponerse al interior del país, donde se levantaron focos contrarrevolucionarios, tales como: Córdoba, Montevideo, Paraguay y el Alto Perú. LOS COLORES DE LOS BORBONES Y DE LA ORDEN DE CARLOS III Al comenzar el siglo XVIII y asumir la dinastía de los Borbones en España, se reformaron las banderas y comenzaron a usarse el azul y el blanco de la Casa Real, respetándose las aspas de la dinastía borgoñesa que se habían introducido con Felipe el Hermoso, marido de Juana, hija de los Reyes Católicos.

  • LOS COLORES DEL MANTO DE LA VIRGEN Los colores del manto de la Virgen se asocian a los de los Borbones;
  • Guillermo Furlong señala que “al fundarse en 1794 el Consulado, quiso Belgrano que su patrona fuese la Inmaculada Concepción y que, por esta causa, la bandera de dicha institución constara de los colores azul y blanco;

EL CARLOTISMO EN AMÉRICA Y EN EL RÍO DE LA PLATA Desde 1807 hasta que es partícipe de la Junta de Mayo, en 1810, Manuel Belgrano dedica la mayor parte de su tiempo “al periodismo y a la conspiración”. Se forma en Buenos Aires un “partido” carlotista, dentro del cual se destacaba Belgrano junto a Saturnino Rodríguez Peña, Beruti, Hipólito Vieytes y Juan José Castelli, entre otros, que aspiran al establecimiento de un gobierno nacional, una monarquía constitucional, independiente de España, que procura coronar Reina del Río de la Plata a la princesa Carlota Joaquina de Borbón. Descubrí más historias de nuestra patria ingresando a VIDA UCALP. Etiquetas: Ciencias Políticas , Facultad de Derecho y Ciencias Políticas , Investigación.

¿Quién creó la bandera argentina y porqué?

Cuenta la historia que Belgrano propuso crear una escarapela nacional, para que el ejército tuviera una insignia en común, y fue el Triunvirato quien aprobó la idea: ‘Sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste’.

¿Cómo se creó la bandera nacional?

Fuente : Felipe Pigna – En 1812, la política exterior del Primer Triunvirato se basaba en sostener que el objetivo de la Revolución de Mayo era preservar estos territorios para Fernando VII, que seguía cautivo de Napoleón, pero muchos, como Belgrano pensaban que ya era tiempo de pensar en la Independencia.

El día de la escarapela  A fines de 1811, aumentaron los ataques españoles contra las costas del Paraná ordenadas por el gobernador español de Montevideo, Pascual Vigodet. Frente a esto el Triunvirato encargó el 24 de enero de 1812 a Manuel Belgrano partir hacia Rosario con un cuerpo de ejército.

El general Belgrano logró controlar las agresiones españolas e instalar una batería (una especie de fuerte militar) en las barrancas del Paraná, a la que llamó Libertad. A Belgrano le pareció absurdo que sus soldados siguieran usando distintivos españoles por lo que solicitó y obtuvo permiso para que sus soldados usaran una escarapela. ¿Independencia?  Belgrano se entusiasmó con el decreto y le respondió al Triunvirato, anunciándole que el día 23 de febrero de 1812, entregó las escarapelas a sus tropas para que «acaben de confirmar a nuestros enemigos de la firme resolución en que estamos de sostener la independencia de la América». Era uno de los pocos que por aquel entonces se animaba a usar la palabra independencia. El Triunvirato, y sobre todo su secretario, Bernardino Rivadavia, estaba preocupado en no disgustar a Gran Bretaña, y a su embajador en Río de Janeiro, Lord Strangford, con quien estaba negociando la retirada de los portugueses de la Banda Oriental, a condición de que no se mencionase el tema de la independencia.

  1. Por decreto del 18 de febrero de 1812, el Triunvirato creaba, según el diseño propuesto por Belgrano, una «escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían»;

Monteagudo  Belgrano no estaba sólo en sus ideales independentistas. Así pensaba por aquel entonces Bernardo de Monteagudo, líder de la Sociedad Patriótica y futuro secretario de San Martín: «Sería un insulto a la dignidad del pueblo americano, el probar que debemos ser independientes: este es un principio sancionado por la naturaleza, y reconocido solemnemente por el gen consejo de las naciones imparciales.

El único problema que ahora se ventila es, si convenga declararnos independientes, es decir, si convenga declarar que estamos en la justa posesión de nuestros derechos. Antes de todo es preciso suponer, que esta declaración sea cual fuese el modo y las circunstancias en que se haga, jamás puede ser contraria a derecho, porque no hace sino expresar el mismo en que se funda.

Bernardo de Monteagudo,  Mártir o Libre , domingo 29 de marzo de 1812. La bandera  Belgrano seguía empeñado en avanzar en el camino hacia la libertad. El 27 de febrero de 1812,   inauguró una nueva batería, a la que llamó  Independencia. Allí hizo formar a sus tropas frente a una bandera que había cosido doña María Catalina Echeverría, una vecina de Rosario.

La bandera tenía los colores de la escarapela y su creador ordenó a sus oficiales y soldados jurarle fidelidad diciendo «Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad.

La reacción del Triunvirato  Al enterarse el Triunvirato de la decisión de Belgrano de crear una bandera propia, reaccionó inmediatamente: «El gobierno deja a la prudencia de V. mismo la reparación de tamaño desorden (la jura de la bandera), pero debe prevenirle que ésta será la última vez que sacrificará hasta tan alto punto los respetos de su autoridad y los intereses de la nación que preside y forma, los que jamás podrán estar en oposición a la uniformidad y orden.

  • a vuelta de correo dará cuenta exacta de lo que haya hecho en cumplimiento de esta superior resolución»;
  • A guardar la bandera  Pero Belgrano no llegó a enterarse de esta resolución hasta varios meses después de emitida y siguió usando la bandera nacional que fue bendecida el 25 de mayo de 1812 en la Catedral de Jujuy por el sacerdote Juan Ignacio Gorriti;

En julio recibió finalmente la intimación del Triunvirato y contestó admitiendo que en dos oportunidades había izado la bandera para «exigir a V. la declaración respectiva en mi deseo de que estas provincias se cuenten como una de las naciones libres del globo».

Concluye la carta indignado diciendo que destruirá la bandera: «La desharé para que no haya ni memoria de ella. Si acaso me preguntan responderé que se reserva para el día de una gran victoria y como está muy lejos, todos la habrán olvidado».

A jurar la bandera  En octubre de 1812 caía el Primer Triunvirato y las cosas comenzaban a cambiar. El Segundo Triunvirato, bajo la influencia de la Logia Lautaro creada por San Martín y la Sociedad Patriótica dirigida por Bernardo de Monteagudo, dio un nuevo impulso a la guerra revolucionaria, avaló lo actuado por Belgrano y éste pudo hacer jurar la bandera por sus tropas a orillas del río Pasaje, que desde entonces se llama Juramento.

Hasta llegar a ser como la conocemos hoy, la bandera nacional sufrió cambios de colores, de formas, leyes, y decretos. ¿Por qué celeste y blanca?  Hay muchas teorías sobre las fuentes de inspiración para la creación de la escarapela de la que derivan los colores de la bandera.

Mirándolo con atención, todas las teorías tienen una relación entre sí. Los colores del cielo fueron tomados para representar el manto de la Inmaculada Concepción. Estos colores, a su vez fueron elegidos por la dinastía de los Borbones para la condecoración más importante que otorgaban: la Orden de Carlos III, celeste, blanca y celeste, y de allí surgió el color del penacho de los patricios y, seguramente, la escarapela.

La opinión de Sarmiento  Sarmiento, nos deja este testimonio: «Las fajas celestes y blancas son el símbolo de la soberanía de los reyes españoles sobre los dominios, no de España sino de la Corona, que se extendían a Flandes, a Nápoles, a las Indias; y de esa banda real hicieron nuestros padres divisa y escarapela, el 25 de Mayo, para mostrar que del pecho de un rey cautivo tomábamos nuestra propia Soberanía como pueblo, que no dependió del Consejo de Castilla, ni de ahí en adelante dependería del disuelto Consejo de Indias».

Desagravio  El Congreso de Tucumán se encargó de desagraviar a Belgrano de aquel famoso reto del Triunvirato reivindicando su actuación patriótica y ratificando la bandera «celeste y blanca que se ha usado hasta el presente y se usará en lo sucesivo» como símbolo nacional.

Durante la época de Rosas, sus partidarios se identificaban con el color rojo, mientras que sus opositores unitarios lo hacían con el celeste. Para evitar confusiones, Rosas mandó oscurecer la bandera que pasó a ser azul, blanca y azul, con cuatro gorros frigios, uno en cada ángulo.

Otra vez celeste y blanca  Tras la caída de Rosas en 1852, la bandera vuelve a ser celeste, blanca y celeste. Hasta que Sarmiento lo autorizó en 1869, estaba prohibido embanderar casas y edificios en las fechas patrias. Pero el presidente Roca en 1884 volvió a limitar su uso a las reparticiones oficiales como escuelas, cuarteles y barcos.

  • Y aunque parezca mentira, se siguió discutiendo si debía ser azul y blanca o celeste y blanca hasta que en 1944 el presidente Farrell estableció por decreto que: «La bandera oficial de la Nación es la bandera con sol;

Los colores están distribuidos en tres franjas horizontales celeste, blanca y celeste. El sol, con los treinta y dos rayos flamígeros y rectos, será del color amarillo del oro». Esta bandera fue durante mucho tiempo la bandera llamada «de guerra» y quedó reservada a los actos oficiales.

Finalmente, en 1985, durante la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín se autorizó a todos los argentinos a usar la bandera con el sol en el centro. El Monumento a la Bandera El proyecto se originó el 3 de mayo de 1898, cuando el Concejo Deliberante de la Ciudad de Rosario aprobó una ordenanza para levantar un monumento en homenaje a nuestra bandera y a su creador, justamente en el lugar donde Belgrano la hizo flamear por primera vez.

El poder ejecutivo Nacional, por Ley del 30 de septiembre de 1903, se hizo cargo de las obras. Pero recién en 1943 comenzó la construcción a cargo del arquitecto Ángel Guido y los escultores Alfredo Bigatti y José Fioravanti. Fue inaugurado el 20 de junio de 1957. ar .

¿Cómo fue la primera bandera argentina?

La primera bandera argentina de la historia no es de guerra sino de ceremonia, mide 2,25 x 1,60 mts. , y no es blanca y celeste como se enseña en las escuelas, sino blanca y azul índigo. Fue confeccionada en 1812 en un tipo de seda que se corresponde con un tafetán utilizado a principios del siglo XIX, y está guardada en la Casa de la Libertad de Sucre, Bolivia.

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“No hay ningún elemento de los investigados, estén vinculados a materiales o colorantes, que no se corresponda con esta evidencia”, dice el Dr. Carlos Della Védova, profesor Titular de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, director del Cequinor (Centro de Química Inorgánica – UNLP- CONICET), y Premio Kónex 2013 en Fisicoquímica, Química Inorgánica y Analítica.

Desde su laboratorio emplazado en el corazón del bosque platense llevó adelante la investigación “La fuente del color de las primeras banderas argentinas”, en vísperas de publicarse de manera libre en Omega, la revista de American Chemical Society, con sede en Washington.

  • Del trabajo participaron Lorena Picone y Rosana Romano, también investigadoras del CONICET y egresadas de la UNLP;
  • La investigación reúne las pasiones aparentemente antagónicas de la ciencia y la historia y, también, la aventura de un viaje a la capilla de Titiri, Macha (Bolivia), a 4350 metros sobre el nivel del mar;

En 1813, su párroco recibió la bandera conocida como “Bandera de Macha” de manos de Cornelio Zelaya, un coronel del ejército de Manuel Belgrano, y la guardó detrás de un cuadro de Santa teresa para mantenerla a salvo. “Allí, el rompecabezas se armó perfectamente, a tal punto que ese mismo color azul coincide con el de la ‘Bandera de Ayohúma’, hermana de la ‘Bandera de Macha’ que se conserva en el Museo Histórico Nacional.

  • La única diferencia entre ambas, es que la de Macha tiene una franja azul en el centro y franjas blancas arriba y abajo; mientras que la de Ayohúma tiene dos franjas azules y una blanca en el centro;
  • La explicación es que en un principio la bandera argentina no tuvo un diseño específico;

De hecho se conoce a través de Gerónimo Espejo, testigo del Cruce de los Andes en quien Mitre basó su Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana, que la bandera del cruce estaba formada de dos paños cuadrados puestos uno al lado del otro, uno blanco y otro azul”, dice Della Védova, quien rastreó datos en la primera edición de El paso de los Andes, de Gerónimo Espejo, perteneciente a la Universidad de Harvard.

Pero la clave de la investigación es el origen del color azul de la bandera. Los investigadores de la UNLP descubrieron que ese azul era proveniente de un colorante índigo que a principios del siglo XIX tenía dos orígenes.

Uno venía de Europa, por lo general de Amiens (al que le debía  su prosperidad). Era de una especie llamada isatis tinctoria. La otra, procedente de Asia, era el indigófera tinctoria. “Cada una de estas plantas da índigo, pero la composición de sus colorantes es diferente”, dice Della Védova.

  1. Los investigadores analizaron cuánto del componente indirrubina y cuánto de indigotina había en cada especie, y de la diferencia entre ambos pudieron determinar que el índigo de la primera Bandera Argentina es de la especie europea;

Lo que implica que ingresó por el puerto de Buenos Aires, primera conexión histórica con la primera bandera que el Primer Triunvirato le ordenó preservar a Belgrano. “La ciencia puede aportar datos a una controversia histórica acerca de cuál es el color de la Bandera Argentina en sus orígenes”, dice Della Védova, para quien los datos históricos y científicos son categóricos en sus coincidencias.

Como auxilio del aspecto científico del descubrimiento vinculado al color, la investigación también remonta el río de la historia en busca de la primera bandera nacional. Una de las referencias en este nivel del trabajo, fue la bandera de la gobernación de Tucumán durante el mandato de Bernabé Araóz.

Es de 1814  (hoy se guarda en la Iglesia de San Francisco de San Miguel de Tucumán) y también es azul como la “Bandera de Macha”, por lo que es altamente probable que por su recorrido, antigüedad y destino esta, la de Macha, haya sido la que Belgrano izó por primera vez el 27 de febrero de 1812 a orillas del rio Paraná y, luego, junto al río Juramento en 1813.

¿Quién hizo por primera vez la bandera nacional?

Francois Casimir Carbonnier – Enciclopedia Historia Argentina 162 El 27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná, en el entonces pueblo de Rosario, Manuel Belgrano izó, por primera vez, la enseña albiceleste. La escena ha sido inmortalizada con un majestuoso monumento que se yergue junto al río, en las inmediaciones de donde tuvo lugar ese acontecimiento. La tradición oral de la zona nos informa que la insignia habría sido confeccionada por doña María Catalina Echevarría de Vidal e izada por Cosme Maciel.

  1. Hemos escuchado muchas historias relacionadas con la creación de la bandera argentina y la institución de sus colores;
  2. Según una versión, sus orígenes se remontarían al mismo 25 de mayo de 1810, fecha en la cual Domingo French y Antonio Luis Beruti , con sus “chisperos”, habrían repartido cintas celestes y blancas a los patriotas congregados en torno a la Plaza de la Victoria para identificarlos y exaltar los espíritus patrios;

También nos contaron que Manuel Belgrano creó la escarapela, con su formato actual, inspirado en el celeste del cielo y el blanco de las nubes; o bien en los colores del manto de la Virgen María , en su advocación de la Inmaculada Concepción, de quien era devoto; o bien inspirado en los colores del uniforme del Cuerpo de Patricios, el favorito del general, de cuyo regimiento Manuel era oficial.

  1. Ahora bien, ¿qué hay de verdadero, documentado y verificable de todos estos relatos que hemos oído en nuestra niñez y adolescencia? Veremos que muy poco;
  2. En efecto, Juan Manuel Beruti (hermano del prócer), en sus Memorias curiosas , cuenta, en versión coincidente con la del marinero norteamericano Nathan Cook (presente en Buenos Aires en los días de mayo), que las cintas que repartían French y Beruti eran solamente blancas, el color tradicional de los Borbones;

“[S]ignificaban la unión entre los españoles americanos y europeos”, como un manifiesto a la igualdad de trato y acceso al Gobierno que los americanos reclamaban durante la revolución, al igual que sus pares peninsulares, sin romper con el rey. Las cintas celestes y blancas simbolizaban respectivamente la libertad y la unión Las cintas celestes y blancas se repartieron recién más de un año después, durante 1811, y las utilizaban como divisa los partidarios de Mariano Moreno, que habían sido expulsados de la Junta Grande y se reagruparon en torno a la Sociedad Patriótica.

Simbolizaban la unión (el color blanco mantenía el significado del año anterior) y la libertad (el celeste). Más tarde, estos lemas (unión y libertad) se consignaron en todas las monedas patrias acuñadas a partir de 1813 y podemos apreciar aún hoy esa leyenda en todas las monedas y los billetes argentinos.

Con respecto a la primera escarapela argentina, pinturas de la época muestran que era celeste en el centro, con sus bordes blancos (es decir, de formato diferente a la que conocemos hoy). Lo cual nos da un dato crucial para indagar el formato de la primera bandera patria, enarbolada por Belgrano en Rosario. Joaquín Carrillo 162 Algunos conjeturan que Belgrano habría elegido estos colores, porque eran los utilizados en las bandas que cruzaban sobre sus pechos los borbones españoles en las ceremonias oficiales y que él mismo había tenido la oportunidad de presenciar durante su permanencia en Madrid, años atrás. La finalidad de esta elección habría sido la de transmitir un mensaje subliminal de respeto y apego al cautivo rey Fernando VII y disimular así el ánimo independentista de la mayoría de los patriotas. Todos recordarán aquel famoso retrato de los miembros de la familia real española, por Francisco de Goya, luciendo bandas idénticas a las presidenciales argentinas, lo cual siempre nos generó curiosidad y nos parecía hasta una paradoja.

En lo que respecta al primer izamiento de la bandera en Rosario, tampoco hay constancias documentales. No sabemos a ciencia cierta si tuvo lugar el mismo 27, o antes de esa fecha, ni el lugar exacto (si fue en las barrancas o en la isla de enfrente, hoy desaparecida).

Menos sabemos si fue jurada por las tropas. Lo concreto y verificable es que Belgrano, como comandante de las tropas destacadas en Rosario, pidió al Primer Triunvirato, el 13 de febrero de 1812, que se instituyera una escarapela para identificar a las tropas patriotas, sin hablar de colores, a fin de evitar que los cuerpos, en un eventual enfrentamiento armado, se confundieran con los realistas.

Ello porque en la época ambos contendientes utilizaban la cucarda encarnada (roja), clásica escarapela de los soldados españoles. Así fue que el Gobierno, cinco días después, accedió a lo peticionado por Belgrano y estableció la escarapela “blanca y azul celeste”.

Esta insignia se popularizó inmediatamente entre los patriotas y los soldados de la revolución. Belgrano llegó a transmitirle al Gobierno, muy entusiasmado, que sus soldados ya lucían esta distinción sobre sus uniformes. “Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste(.

): espero que sea de la aprobación de VE” El 27 de febrero de 1812 -dos semanas después de su pedido de adopción de la escarapela-, Belgrano se dirigió nuevamente al Primer Triunvirato en estos términos: “Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de Vuestra Excelencia”.

Observemos que en ningún momento el prócer señala qué formato tenía la bandera por él creada. Tampoco dice que la enarboló, dónde, cuándo, ni si la hizo jurar. Es llamativo que diga “blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional” (adviértase el orden de los colores).

  1. Recordemos que la escarapela, en esa época, era blanca en sus bordes y celeste por dentro;
  2. Tampoco dijo que tuviera tres franjas, ni la correspondiente distribución de sus colores;
  3. Es claro que si la hubiera creado con tres listones, así lo habría indicado al Triunvirato, a fin de que éste pudiera aprobar y replicar la insignia de su creación en los demás cuerpos patrios;

Ese mismo día, el Gobierno le ordenó a Belgrano hacerse cargo del Ejército del Norte, destino a donde éste partió a principios de marzo, sin tomar conocimiento de que el Triunvirato desaprobaría, luego, la creación de la enseña patria. Ahora bien: ¿qué hizo Belgrano con la bandera de Rosario? ¿La dejó en la guarnición que custodiaba las barrancas del Paraná? ¿O se la llevó consigo a Jujuy? Las ordenanzas militares y la opinión de varios expertos en historia militar, sobre todo Juan Beverina, nos transmiten que las banderas no son de propiedad de los jefes de una unidad.

Las insignias permanecen con esta, pese a los cambios de jefatura que se den en la fuerza. Con lo cual, es muy poco probable que Belgrano hubiera llevado consigo esta bandera hacia su nuevo destino, en el norte.

Es más factible que la haya dejado en Rosario, a fin de identificar a las baterías allí desplegadas, ya que para eso la había instituido, precisamente. El mismo general José de San Martín, cuando regresó del Perú, no volvió con la bandera de los Andes debajo del brazo, sino que ésta quedó con los cuerpos argentinos, hasta su retorno definitivo al suelo patrio.

Por ello, lo más probable es que la primera bandera creada por Belgrano haya permanecido en Rosario, hasta que llegó la comunicación de su supresión. Por consiguiente, no sería de extrañar que el nuevo comandante de la plaza, comandante Gregorio Perdriel, la haya retirado y tal vez destruido.

Con lo cual, la bandera luego enarbolada, bendecida y jurada en Jujuy, el 25 de mayo de 1812, debió haber sido, necesariamente, otra distinta, pero pudo haber guardado similitud con la originaria, de Rosario. Luego de la segunda reprimenda del Triunvirato, Belgrano guardó la bandera, pero después del triunfo de Tucumán, la volvió a enarbolar Sabido es que, luego de la segunda reprimenda del Triunvirato, Belgrano guardó la bandera jurada en Jujuy y que después del triunfo de Tucumán (24 de septiembre de 1812), ya caído el Primer Triunvirato, la volvió a sacar a la luz.

Así fue que presidió la ceremonia de juramento de lealtad a la Soberana Asamblea General Constituyente del Año XIII, a orillas río Pasaje y encabezó a nuestras tropas durante la gloriosa gesta de la batalla de Salta.

Ambos acontecimientos tuvieron lugar durante el mes de febrero de 1813. Ahora bien: ¿cómo era esa bandera originaria de Belgrano? La respuesta nos la da el propio Belgrano. En 1815, durante su estadía en Londres, y como se estilaba en la época, el general se hizo retratar, sentado, por el poco conocido pintor francés François-Casimir Carbonnier (discípulo de Jacques-Louis David, el retratista favorito de Napoleón), en un famoso cuadro, cuyo original se encuentra en el Museo Dámaso Arce de la ciudad de Olavarría. Joaquín Carrillo 162 Ahora bien, no se entiende cómo un pintor francés, totalmente desconocedor de la historia y la situación argentina (país remoto e ignoto en esa época), pudo pintar una bandera de esa naturaleza, si no fuera que el propio Belgrano, que se la encargó y posó durante varios días para él, le haya dado indicaciones de cómo era la bandera por él enarbolada en Salta. Existe un elemento más a considerar a favor de que la bandera originaria de Belgrano constaba de dos bandas horizontales: blanca la de arriba, celeste la de abajo. La bandera de los Andes, confeccionada a fines de 1816 en Mendoza, tenía igual diseño. Algunos piensan que, habiendo compartido el general San Martín casi tres meses (de enero a marzo de 1814) en Tucumán con el creador de la bandera, bien pudo éste haberle indicado el formato originario de la enseña de su creación, o pudo haberla visto San Martín flameando entre las escuálidas filas del Ejército del Norte.

Detrás del cortinaje, a la derecha y abajo del prócer, se aprecia una escena de la batalla de Salta. Allí se observan las tropas patrias que portan diversas banderas de dos franjas horizontales: blanca la superior y celeste la inferior.

Parece que el Libertador quiso homenajear al creador de la bandera, enarbolando en su victorioso Ejército de los Andes una insignia que mantenía el mismo formato de la que había sido originariamente concebida por éste..

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¿Dónde está la verdadera bandera de argentina?

Las banderas de Macha [ editar ] –

Ejemplos del posible diseño original de la bandera argentina son las dos encontradas en 1885 en la capilla del paraje de Titiri, dependiente de la parroquia de la localidad boliviana de Macha y a once kilómetros en línea recta del campo de batalla de Ayohuma. Una opinión generalizada es que tales banderas habrían sido usadas por las tropas patriotas directamente comandadas por Belgrano en 1813. Una de ellas tiene la franja central de color azul-celeste y las otras dos franjas blancas; la otra es prácticamente el mismo diseño que se oficializó como bandera menor en 1816.

Tal opinión es cuestionada por el Instituto Nacional Belgraniano y por historiadores militares como Juan Beverina. Las banderas estaban escondidas detrás de dos cuadros de Santa Teresa de Jesús , donde debieron dejarse posiblemente luego de la derrota patriota de Ayohuma, ocurrida el 14 de noviembre de 1813.

El escritor Adolfo Mario Golman en su libro Enigmas sobre las primeras banderas argentinas supone que Belgrano en su escape del campo de batalla entregó las banderas al párroco Juan de Dios Aranívar, quien se dirigió a Titiri y las escondió. Golman halló en una biblioteca de Sucre un manuscrito de un cronista de Potosí que describe dos banderas utilizadas por el ejército de Belgrano entre junio y octubre de 1813, una con una franja blanca superior y otra celeste inferior y otra como la actual bandera argentina.

  • [ 15 ] ​ Fueron encontradas por el padre Martín Castro, párroco de Macha, mientras limpiaba el templo y sus imágenes, dos años después, el 16 de octubre de 1883 fueron halladas por su sucesor el padre Primo Arrieta al tomar posesión de la capilla y trasladadas a Sucre;

En un acta labrada al respecto en Colquechaca el 10 de septiembre de 1885, Arrieta declaró: [ 16 ] ​ Habiendo tomado posesión el día 16 de octubre de 1883 de la Capilla de Titiri, encontré las dos banderas argentinas arrolladas y sirviendo de especie de marco de dos cuadros de Santa Teresa, y deseando quitar estos adornos sucios, los desenvolví y encontré huellas de sangre, lo que me dio idea del mérito de las banderas y las clavé a la pared cubriéndolas con los dos cuadros dichos.

  • Creo ahora que no pueden ser otras que las traídas por el general Belgrano y perdidas en Ayoma, porque el cuidado y su conservación revela que una mano amiga las guardó, conociendo su importancia moral, en un lugar retirado de la parroquia, como es Titiri, no en el templo principal de donde las habrían arrancado los realistas que vivían y recorrían el país (;

) Concluyo pidiendo el honor de esta conservación en la capilla de Titiri, porque el señor cura de entonces, que me consta que fue muy amigo del general Belgrano y cuyo nombre integro lo daré en breve, pues en este momento no lo recuerdo (. ) que desapareció de esta parroquia sin sentar las diligencias precisas en los libros parroquiales, cosa indispensable para una entrega pacifica de la parroquia, lo que indica que su patriotismo lo condenó a la proscripción, dejo las reliquias encontradas, constantes de dos banderas argentinas y dos que llevan los colores rojo y azul, con encargo de no tocarlas, pues de otro modo su sucesor las habría sacado de la Capilla de Titiri y Pampuri.

En otra declaración de Arrieta en Potosí en noviembre de 1892 declaró que consultó a dos capilleros indígenas muy ancianos en Charawitu, quienes le contaron que oyeron en su infancia sobre que el cura de Macha, Juan de Dios Aranívar, intervino en la Batalla de Ayohuma, debiendo refugiarse entre los indígenas.

Refirieron también que Belgrano se hospedó en la casa parroquial de Macha. Desde el día de la batalla Aranívar desapareció de los registros parroquiales. Contradiciendo su primera declaración, había dicho que junto a las banderas halló otras dos azules y rojas, declaró que solo halló una bandera argentina y otra azul y roja. [ 17 ] ​ Una de las banderas, la con la franja blanca al medio, fue donada a la Argentina por el Gobierno de Bolivia por medio de un acta diplomática en 1896 , y es conocida como Bandera de Ayohuma. [ 18 ] ​ Se la exhibe en el Museo Histórico Nacional con la identificación: Bandera que llevó el general Belgrano en la campaña del Alto Perú en 1813. Entregada por el gobierno de Bolivia. Es de seda, de 2,40 por 1,60 metros. La otra bandera se conserva en el Museo Casa de la Libertad en Sucre, donde se la llama Bandera de Sucre.

  • La declaración habría tenido el objeto de esconder una bandera para no entregarla a la Argentina;
  • [ 19 ] ​ Fue reclamada por la Argentina a fines del siglo XIX , pero Bolivia consideró que podría haber pertenecido a algún cuerpo auxiliar altoperuano;

[ 20 ] ​ Algunos autores creen que las dos banderas de Macha son realmente las banderas enarboladas por Belgrano en Rosario (la celeste al medio) y Jujuy (la blanca al medio). Sin embargo, en su oficio del 18 de junio de 1812 Belgrano dijo desde Jujuy que no habría sido yo el que hubiese vuelto á enarbolar tal bandera , dando a entender que se trataba de la misma izada en Rosario.

El historiador Eduardo O. Dürnhöfer abordó el tema refiriendo que cuando fue comisionado por el Museo Histórico Nacional en 1997 para viajar a Sucre portando una carta solicitando la devolución de la bandera de Manuel Belgrano, iba creyendo que la bandera que estaba en Bolivia era de color azul y roja, según se había informado en 1885 cuando fueron encontradas las banderas.

Sin embargo, la bandera que estaba en Sucre era blanca-celeste-blanca, con manchas de sangre seguramente producidas por una batalla, razón por la cual se había informado erróneamente que la bandera tenía colores azul-rojo. Además, afirma que la bandera que entonces se devolvió a Argentina sería falsa, habiendo sido preparada por damas chuquisaqueñas de entonces, según publicaciones bolivianas que él mismo encontró.

¿Cuántas banderas argentinas hay?

Bandera de la Argentina

Bandera de la República Argentina
Adopción 25 de julio de 1816 (206 años)
Colores Celeste Blanco Amarillo Marrón o Ámbar
Diseño 3 franjas de tamaño 1:1:1, la central de blanco y las otras 2 de celeste y un sol de 32 rayos, 16 ondulados y 16 rectos con bordes marrones en el medio de la franja blanca

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¿Quién hizo por primera vez la bandera nacional?

Francois Casimir Carbonnier – Enciclopedia Historia Argentina 162 El 27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná, en el entonces pueblo de Rosario, Manuel Belgrano izó, por primera vez, la enseña albiceleste. La escena ha sido inmortalizada con un majestuoso monumento que se yergue junto al río, en las inmediaciones de donde tuvo lugar ese acontecimiento. La tradición oral de la zona nos informa que la insignia habría sido confeccionada por doña María Catalina Echevarría de Vidal e izada por Cosme Maciel.

Hemos escuchado muchas historias relacionadas con la creación de la bandera argentina y la institución de sus colores. Según una versión, sus orígenes se remontarían al mismo 25 de mayo de 1810, fecha en la cual Domingo French y Antonio Luis Beruti , con sus “chisperos”, habrían repartido cintas celestes y blancas a los patriotas congregados en torno a la Plaza de la Victoria para identificarlos y exaltar los espíritus patrios.

También nos contaron que Manuel Belgrano creó la escarapela, con su formato actual, inspirado en el celeste del cielo y el blanco de las nubes; o bien en los colores del manto de la Virgen María , en su advocación de la Inmaculada Concepción, de quien era devoto; o bien inspirado en los colores del uniforme del Cuerpo de Patricios, el favorito del general, de cuyo regimiento Manuel era oficial.

Ahora bien, ¿qué hay de verdadero, documentado y verificable de todos estos relatos que hemos oído en nuestra niñez y adolescencia? Veremos que muy poco. En efecto, Juan Manuel Beruti (hermano del prócer), en sus Memorias curiosas , cuenta, en versión coincidente con la del marinero norteamericano Nathan Cook (presente en Buenos Aires en los días de mayo), que las cintas que repartían French y Beruti eran solamente blancas, el color tradicional de los Borbones.

“[S]ignificaban la unión entre los españoles americanos y europeos”, como un manifiesto a la igualdad de trato y acceso al Gobierno que los americanos reclamaban durante la revolución, al igual que sus pares peninsulares, sin romper con el rey. Las cintas celestes y blancas simbolizaban respectivamente la libertad y la unión Las cintas celestes y blancas se repartieron recién más de un año después, durante 1811, y las utilizaban como divisa los partidarios de Mariano Moreno, que habían sido expulsados de la Junta Grande y se reagruparon en torno a la Sociedad Patriótica.

Simbolizaban la unión (el color blanco mantenía el significado del año anterior) y la libertad (el celeste). Más tarde, estos lemas (unión y libertad) se consignaron en todas las monedas patrias acuñadas a partir de 1813 y podemos apreciar aún hoy esa leyenda en todas las monedas y los billetes argentinos.

Con respecto a la primera escarapela argentina, pinturas de la época muestran que era celeste en el centro, con sus bordes blancos (es decir, de formato diferente a la que conocemos hoy). Lo cual nos da un dato crucial para indagar el formato de la primera bandera patria, enarbolada por Belgrano en Rosario. Joaquín Carrillo 162 Algunos conjeturan que Belgrano habría elegido estos colores, porque eran los utilizados en las bandas que cruzaban sobre sus pechos los borbones españoles en las ceremonias oficiales y que él mismo había tenido la oportunidad de presenciar durante su permanencia en Madrid, años atrás. La finalidad de esta elección habría sido la de transmitir un mensaje subliminal de respeto y apego al cautivo rey Fernando VII y disimular así el ánimo independentista de la mayoría de los patriotas. Todos recordarán aquel famoso retrato de los miembros de la familia real española, por Francisco de Goya, luciendo bandas idénticas a las presidenciales argentinas, lo cual siempre nos generó curiosidad y nos parecía hasta una paradoja.

En lo que respecta al primer izamiento de la bandera en Rosario, tampoco hay constancias documentales. No sabemos a ciencia cierta si tuvo lugar el mismo 27, o antes de esa fecha, ni el lugar exacto (si fue en las barrancas o en la isla de enfrente, hoy desaparecida).

Menos sabemos si fue jurada por las tropas. Lo concreto y verificable es que Belgrano, como comandante de las tropas destacadas en Rosario, pidió al Primer Triunvirato, el 13 de febrero de 1812, que se instituyera una escarapela para identificar a las tropas patriotas, sin hablar de colores, a fin de evitar que los cuerpos, en un eventual enfrentamiento armado, se confundieran con los realistas.

Ello porque en la época ambos contendientes utilizaban la cucarda encarnada (roja), clásica escarapela de los soldados españoles. Así fue que el Gobierno, cinco días después, accedió a lo peticionado por Belgrano y estableció la escarapela “blanca y azul celeste”.

Esta insignia se popularizó inmediatamente entre los patriotas y los soldados de la revolución. Belgrano llegó a transmitirle al Gobierno, muy entusiasmado, que sus soldados ya lucían esta distinción sobre sus uniformes. “Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste(.

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): espero que sea de la aprobación de VE” El 27 de febrero de 1812 -dos semanas después de su pedido de adopción de la escarapela-, Belgrano se dirigió nuevamente al Primer Triunvirato en estos términos: “Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de Vuestra Excelencia”.

Observemos que en ningún momento el prócer señala qué formato tenía la bandera por él creada. Tampoco dice que la enarboló, dónde, cuándo, ni si la hizo jurar. Es llamativo que diga “blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional” (adviértase el orden de los colores).

Recordemos que la escarapela, en esa época, era blanca en sus bordes y celeste por dentro. Tampoco dijo que tuviera tres franjas, ni la correspondiente distribución de sus colores. Es claro que si la hubiera creado con tres listones, así lo habría indicado al Triunvirato, a fin de que éste pudiera aprobar y replicar la insignia de su creación en los demás cuerpos patrios.

Ese mismo día, el Gobierno le ordenó a Belgrano hacerse cargo del Ejército del Norte, destino a donde éste partió a principios de marzo, sin tomar conocimiento de que el Triunvirato desaprobaría, luego, la creación de la enseña patria. Ahora bien: ¿qué hizo Belgrano con la bandera de Rosario? ¿La dejó en la guarnición que custodiaba las barrancas del Paraná? ¿O se la llevó consigo a Jujuy? Las ordenanzas militares y la opinión de varios expertos en historia militar, sobre todo Juan Beverina, nos transmiten que las banderas no son de propiedad de los jefes de una unidad.

Las insignias permanecen con esta, pese a los cambios de jefatura que se den en la fuerza. Con lo cual, es muy poco probable que Belgrano hubiera llevado consigo esta bandera hacia su nuevo destino, en el norte.

Es más factible que la haya dejado en Rosario, a fin de identificar a las baterías allí desplegadas, ya que para eso la había instituido, precisamente. El mismo general José de San Martín, cuando regresó del Perú, no volvió con la bandera de los Andes debajo del brazo, sino que ésta quedó con los cuerpos argentinos, hasta su retorno definitivo al suelo patrio.

  • Por ello, lo más probable es que la primera bandera creada por Belgrano haya permanecido en Rosario, hasta que llegó la comunicación de su supresión;
  • Por consiguiente, no sería de extrañar que el nuevo comandante de la plaza, comandante Gregorio Perdriel, la haya retirado y tal vez destruido;

Con lo cual, la bandera luego enarbolada, bendecida y jurada en Jujuy, el 25 de mayo de 1812, debió haber sido, necesariamente, otra distinta, pero pudo haber guardado similitud con la originaria, de Rosario. Luego de la segunda reprimenda del Triunvirato, Belgrano guardó la bandera, pero después del triunfo de Tucumán, la volvió a enarbolar Sabido es que, luego de la segunda reprimenda del Triunvirato, Belgrano guardó la bandera jurada en Jujuy y que después del triunfo de Tucumán (24 de septiembre de 1812), ya caído el Primer Triunvirato, la volvió a sacar a la luz.

Así fue que presidió la ceremonia de juramento de lealtad a la Soberana Asamblea General Constituyente del Año XIII, a orillas río Pasaje y encabezó a nuestras tropas durante la gloriosa gesta de la batalla de Salta.

Ambos acontecimientos tuvieron lugar durante el mes de febrero de 1813. Ahora bien: ¿cómo era esa bandera originaria de Belgrano? La respuesta nos la da el propio Belgrano. En 1815, durante su estadía en Londres, y como se estilaba en la época, el general se hizo retratar, sentado, por el poco conocido pintor francés François-Casimir Carbonnier (discípulo de Jacques-Louis David, el retratista favorito de Napoleón), en un famoso cuadro, cuyo original se encuentra en el Museo Dámaso Arce de la ciudad de Olavarría. Joaquín Carrillo 162 Ahora bien, no se entiende cómo un pintor francés, totalmente desconocedor de la historia y la situación argentina (país remoto e ignoto en esa época), pudo pintar una bandera de esa naturaleza, si no fuera que el propio Belgrano, que se la encargó y posó durante varios días para él, le haya dado indicaciones de cómo era la bandera por él enarbolada en Salta. Existe un elemento más a considerar a favor de que la bandera originaria de Belgrano constaba de dos bandas horizontales: blanca la de arriba, celeste la de abajo. La bandera de los Andes, confeccionada a fines de 1816 en Mendoza, tenía igual diseño. Algunos piensan que, habiendo compartido el general San Martín casi tres meses (de enero a marzo de 1814) en Tucumán con el creador de la bandera, bien pudo éste haberle indicado el formato originario de la enseña de su creación, o pudo haberla visto San Martín flameando entre las escuálidas filas del Ejército del Norte.

  1. Detrás del cortinaje, a la derecha y abajo del prócer, se aprecia una escena de la batalla de Salta;
  2. Allí se observan las tropas patrias que portan diversas banderas de dos franjas horizontales: blanca la superior y celeste la inferior;

Parece que el Libertador quiso homenajear al creador de la bandera, enarbolando en su victorioso Ejército de los Andes una insignia que mantenía el mismo formato de la que había sido originariamente concebida por éste..

¿Quién fue el creador de la bandera nacional?

LA BANDERA NACIONAL Fue don José de San Martín, quien desde Pisco, en agosto de 1821, establece la primera bandera y el escudo en los siguientes términos: “Se adoptará por bandera nacional del país una de seda o lienzo, de ocho pies de largo y seis de ancho, dividida por líneas diagonales en cuatro campos, blancos los dos de los extremos superior e inferior, y encarnados los laterales, con una corona de laurel ovalada y dentro de ella un sol, saliendo por detrás de sierras escarpadas que se elevan sobre un mar tranquilo. El escudo puede ser pintado, o bordado, pero conservando cada objeto sus colores: a saber, la corona de laurel ha de ser verde y atada en la parte inferior con una cinta de color oro; azul la parte superior que representa el firmamento; amarillo el sol con sus rayos; las montañas de un color pardo oscuro, y el mar entre azul y verde.

PRIMERA MODIFICACIÓN DE LA BANDERA La bandera propuesta por San Martín, sin embargo, no tubo éxito, quizá por los inconvenientes de su confección y por razones de economía. El Marqués de Torre Tagle, Supremo Delegado por entonces, modifica la bandera nacional establecida en Pisco resolviendo, el 15 de marzo de 1822, que: “La bandera nacional del Perú se compondrá de una faja blanca transversal entre dos encarnadas de la misma anchura, con un sol también encarnado sobre la faja blanca”.

SEGUNDA MODIFICACIÓN DE LA BANDERA La bandera se volvió a modificar debido al parecido con la española, cuyo color amarillo se confundía con el blanco de la peruana a la distancia. El mismo Marqués de Torre Tagle, en un decreto del 31 de mayo de mayo 1822,ordena el cambio: “La bandera de la buques de guerra, plazas marítimas y sus castillos, será de tres listas verticales o perpendiculares, la del centro blanca y las de los extremos encarnadas, con un sol también encarnado sobre la lista blanca”.

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¿Qué pasó el 27 de febrero de 1812?

26 de Febrero de 2020 Entusiasmado con la aprobación de la escarapela, M. Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores, enarbolándola por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná. Allí, en las baterías «Libertad» e «Independencia» la hizo jurar a sus soldados. Luego, mandó una carta al Gobierno comunicando el hecho.

Este mismo día, el Triunvirato le ordenó hacerse cargo del Ejército del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui. Carta de M. Belgrano al Gobierno Superior de las Provincias del Río de la Plata Excmo.

Señor: En este momento que son las 6 y 1/2 de la tarde se ha hecho la salva en la Batería de la Independencia, y queda con la dotación competente para los tres cañones que se han colocado, las municiones y la guarnición. He dispuesto para entusiasmar a las tropas, y estos habitantes, que se formas en todas aquellas, y les hablé en los términos de la copia que acompaño.

¿Dónde se encuentra la primera bandera argentina?

La primera bandera argentina de la historia no es de guerra sino de ceremonia, mide 2,25 x 1,60 mts. , y no es blanca y celeste como se enseña en las escuelas, sino blanca y azul índigo. Fue confeccionada en 1812 en un tipo de seda que se corresponde con un tafetán utilizado a principios del siglo XIX, y está guardada en la Casa de la Libertad de Sucre, Bolivia.

“No hay ningún elemento de los investigados, estén vinculados a materiales o colorantes, que no se corresponda con esta evidencia”, dice el Dr. Carlos Della Védova, profesor Titular de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, director del Cequinor (Centro de Química Inorgánica – UNLP- CONICET), y Premio Kónex 2013 en Fisicoquímica, Química Inorgánica y Analítica.

Desde su laboratorio emplazado en el corazón del bosque platense llevó adelante la investigación “La fuente del color de las primeras banderas argentinas”, en vísperas de publicarse de manera libre en Omega, la revista de American Chemical Society, con sede en Washington.

Del trabajo participaron Lorena Picone y Rosana Romano, también investigadoras del CONICET y egresadas de la UNLP. La investigación reúne las pasiones aparentemente antagónicas de la ciencia y la historia y, también, la aventura de un viaje a la capilla de Titiri, Macha (Bolivia), a 4350 metros sobre el nivel del mar.

En 1813, su párroco recibió la bandera conocida como “Bandera de Macha” de manos de Cornelio Zelaya, un coronel del ejército de Manuel Belgrano, y la guardó detrás de un cuadro de Santa teresa para mantenerla a salvo. “Allí, el rompecabezas se armó perfectamente, a tal punto que ese mismo color azul coincide con el de la ‘Bandera de Ayohúma’, hermana de la ‘Bandera de Macha’ que se conserva en el Museo Histórico Nacional.

La única diferencia entre ambas, es que la de Macha tiene una franja azul en el centro y franjas blancas arriba y abajo; mientras que la de Ayohúma tiene dos franjas azules y una blanca en el centro. La explicación es que en un principio la bandera argentina no tuvo un diseño específico.

De hecho se conoce a través de Gerónimo Espejo, testigo del Cruce de los Andes en quien Mitre basó su Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana, que la bandera del cruce estaba formada de dos paños cuadrados puestos uno al lado del otro, uno blanco y otro azul”, dice Della Védova, quien rastreó datos en la primera edición de El paso de los Andes, de Gerónimo Espejo, perteneciente a la Universidad de Harvard.

  1. Pero la clave de la investigación es el origen del color azul de la bandera;
  2. Los investigadores de la UNLP descubrieron que ese azul era proveniente de un colorante índigo que a principios del siglo XIX tenía dos orígenes;

Uno venía de Europa, por lo general de Amiens (al que le debía  su prosperidad). Era de una especie llamada isatis tinctoria. La otra, procedente de Asia, era el indigófera tinctoria. “Cada una de estas plantas da índigo, pero la composición de sus colorantes es diferente”, dice Della Védova.

Los investigadores analizaron cuánto del componente indirrubina y cuánto de indigotina había en cada especie, y de la diferencia entre ambos pudieron determinar que el índigo de la primera Bandera Argentina es de la especie europea.

Lo que implica que ingresó por el puerto de Buenos Aires, primera conexión histórica con la primera bandera que el Primer Triunvirato le ordenó preservar a Belgrano. “La ciencia puede aportar datos a una controversia histórica acerca de cuál es el color de la Bandera Argentina en sus orígenes”, dice Della Védova, para quien los datos históricos y científicos son categóricos en sus coincidencias.

Como auxilio del aspecto científico del descubrimiento vinculado al color, la investigación también remonta el río de la historia en busca de la primera bandera nacional. Una de las referencias en este nivel del trabajo, fue la bandera de la gobernación de Tucumán durante el mandato de Bernabé Araóz.

Es de 1814  (hoy se guarda en la Iglesia de San Francisco de San Miguel de Tucumán) y también es azul como la “Bandera de Macha”, por lo que es altamente probable que por su recorrido, antigüedad y destino esta, la de Macha, haya sido la que Belgrano izó por primera vez el 27 de febrero de 1812 a orillas del rio Paraná y, luego, junto al río Juramento en 1813.

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